EFE
Con este testimonio, Pedraz, que desde agosto investiga a siete responsables del Gobierno chino por los disturbios registrados en el Tíbet en marzo de 2008, ha concluido esta última tanda de declaraciones, entre los que han comparecido el periodista Jonathan Mirsky, la abogada Kate Saunders y el tibetano Takna Jigme Zangpo.
Jingsheng, poseedor del premio Sajarov a los derechos humanos y considerado por muchos como el padre del primer movimiento democrático de China, ha detallado al magistrado el funcionamiento interno del Gobierno chino, han informado fuentes jurídicas.
Este disidente de 59 años, que ha sido candidato en siete ocasiones al Premio Nobel de la Paz, calificó de dictador en 1979 al entonces dirigente chino Deng Xiaoping, por lo que fue condenado a quince años de prisión.
Fue liberado en 1993 y condenado nuevamente en 1995 por "conspiración anticomunista" y tras ser puesto en libertad en 1997 por la presión internacional, se exilió en Estados Unidos, donde reside desde entonces.
Pedraz cree que los siete dirigentes chinos, dos de ellos ministros, pudieron incurrir en crímenes de lesa humanidad, "dada la supuesta causación intencionada de muerte o lesiones graves, la desaparición forzada, la detención (...) con infracción de las normas internacionales (...) y las torturas".
Otro juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, tiene abierta desde 2006 una causa en la que investiga el supuesto genocidio perpetrado por el Gobierno chino en el Tíbet durante las décadas de los 80 y los 90.
La Audiencia Nacional se declaró competente el 10 de enero de 2006 para investigar el genocidio denunciado ante la imposibilidad de que pudiera ser investigado por tribunales chinos o por el Tribunal Penal Internacional.