Miguel Hernández Valverde
A menos de media hora de Murcia, entre las localidades de Cieza y Abarán, por la antigua carretera que antaño unía estas dos localidades murcianas, encontramos nuestro rincón insólito de la semana. La gran ventaja de esta ruta reside en las múltiples alternativas que nos ofrecen ambas localidades, para que puedan disfrutar aprovechando la jornada completa.
Itinerario recomendado
La ruta recomendada se iniciará a la entrada de la población de Abarán, que desde Murcia no presenta ninguna dificultad, pues tan sólo tendremos que coger la autovía de Albacete y tomar el desvío hacía esta localidad perfectamente señalizado, y que se encuentra tras la salida de Yecla y Jumilla. Una vez en la localidad de Abarán, y tras dejar a la entrada del municipio el cruce que lleva a la vecina población de Blanca, nos encontramos un nuevo cruce, donde tomaremos dirección Cieza (hacia la derecha), dejando frente a nosotros la entrada a la concurrida plaza de la Era. En menos de dos kilómetros (vayan muy despacio) a la izquierda un pequeño y viejo cartel (no es fácilmente visible) nos indicará que nos encontramos muy cerca del punto de partida de nuestro rincón de la semana. Una vez tomado el cruce, a unos cincuenta metros, y junto a un restaurante (lástima que ya no funcione, pues en su terraza se disfruta de maravillosas vistas), a nuestra derecha encontraremos un pequeño aparcamiento, ideal para dejar nuestro vehículo. Iniciaremos nuestro camino en dirección al río Segura y enseguida nos encontraremos la primera noria (noria de Don García), muy bien restaurada (principios del siglo XIX), con un diámetro de algo más de ocho metros y construida en madera. Desde aquí continuaremos hacia la izquierda dirección Abarán. A la derecha se divisa, en lo alto, el emplazamiento de Medina Siyasa, así como la pequeña ermita del Buen Suceso, que podemos visitar a lo largo del día y que os recomiendo, ya que desde allí se puede divisar un paisaje diferente. Un sendero, que de la mano de la acequia nos acompañará todo el tiempo, se convierte junto con los huertos repletos de limoneros, higueras, mandarinos y árboles frutales, en un paseo que además de paz y sosiego, le hará recuperar los olores perdidos en las ciudades. Tras diez minutos de paseo se observa el río Segura en todo su esplendor, que dará paso en pocos metros a la que tiene fama de ser la mayor noria de Europa, la noria Grande. Esta construcción de madera data de principios de 1800 y con sus casi doce metros de diámetros, es capaz de elevar 25 litros de agua por segundo. Su reconstrucción se realizó en 1951 por encargo de la Comunidad de Regantes, su propietaria. Aquí finalizará nuestra propuesta del fin de semana, el recorrido también puede realizarse en sentido inverso para terminar degustando y paseando por las calles singulares de Abarán, en donde es recomendable, subir hasta la ermita de San Cosme y San Damián para disfrutar de las vistas.
NOTAS
Recomendaciones: Ropa y calzado cómodo
Dificultad: Baja
Mejor época: primavera. Buena temperatura todo el año