DIEGO SÁNCHEZ
Las victorias en Nueva Condomina y el Cartagonova ante el Real Murcia serán de lo más recordado
Han trascurrido 365 días, un año desde que el sevillano Juan Pablo, con su gol en El Collao frente al Alcoyano en la fase por el ascenso, colocaba por vez primera a este club en Segunda División.
Seguro que a nadie se le puede olvidar ese 24 de mayo de 2009 aunque parece que haya transcurrido muchísimo tiempo desde entonces. Y es que la visión del fútbol en la ciudad ha dado un giro de 180 grados. Era difícil de prever que el fútbol y más concretamente el FC Cartagena iba a tener una influencia tan grande en la vida de la ciudad, que ahora vive volcada con un equipo firme aspirante a Primera División.
El ya ex jugador del Cartagena Juan Pablo consiguió poner fin a una sequía de 22 años sin fútbol de Segunda y, de paso, rompió con el maleficio de un club que se había fraguado su corta historia a base de amargos sinsabores como el ya mítico 'Cordobazo' o la desilusión del primer proyecto de la era Juan Ignacio.
En esa oportunidad y en el minuto 91 de aquel 24 de mayo, los sortilegios de los que tan aficionado es algún que otro dirigente albinegro, le beneficiaron, ¡y de qué manera!, porque el equipo se mantiene instalado en una nube de la que parece que lo van a tener que bajar a la fuerza, porque la temporada que viene realizando ha permitido a su afición soñar con un año en la máxima categoría del fútbol nacional.
El club albinegro supo sacar partido a toda aquella vorágine del ascenso y las celebraciones para poner en marcha casi de inmediato una agresiva campaña publicitaria para captar abonados en la que empezó a ver la verdadera dimensión de lo que había conseguido. Casi nueve mil personas decidieron adquirir su carné para ver a su equipo en una campaña histórica. La pasión albinegra no había hecho más que desatarse.
Un proyecto brillante
Paco Gómez, junto con su colaboradores, empezó a idear un proyecto que, visto con la perspectiva que nos brinda el tiempo, se puede calificar como brillante. Lejos de empezar a gastar en fichajes de renombre que atrajesen la atención del seguidor, la nueva plantilla cartagenera se elaboró desde el sentido común, tratando de no derrochar el dinero, con uno de los presupuestos más pequeños de Segunda División y con el gran reto de lograr la permanencia.
Los Víctor, Cygan, De Lucas, Toché, Longás, Etxeita o Lafuente le han dado un brillo especial a este equipo, que se convirtió en el equipo revelación desde la primera jornada y no ha dejado de sorprender a propios y extraños con su juego y sus resultados.
La afición ha sido capaz de colgar esta temporada en dos ocasiones el cartel de 'no hay billetes' y en otra más se ha rozado el lleno.
El tan esperado derbi frente al Real Murcia se ha convertido en un verdadero acontecimiento histórico, en la primera vuelta en Nueva Condomina el equipo fue capaz de desplazar a ocho mil personas para ver el 1-4 al eterno rival y en la segunda volvió a ganar 3-2 y el Cartagonova se llenaba como hacía años que no se había visto.
El Cartagena es un habitual entre los tres primeros desde el inicio de la campaña y se ha ganado en una sola temporada el respeto y la admiración futbolística de una categoría que nunca había pisado.
Quiere que este sea un año de tránsito a cotas mayores y el empeño de los jugadores parece multiplicarse cuando se ve a los miles de seguidores que lo acompañan partido tras partido en su campo y al enorme buen rollo que trasmiten a su equipo, que nunca hubiera imaginado un año antes que esto se podía producir.