![]() Totana presentó su espacio Miles de túnicas inundan las calles de Totana en su Semana SantaEl Ayuntamiento está trabajando activamente para que esta tradición sea declarada de Interés Turístico Regional Así es la Semana Santa en Totana debido, entre otras cosas, a la posibilidad que tiene cualquier persona, nazarena o no, a participar en la procesión de forma activa. Y es que es costumbre en este municipio que las hermandades reciban entre sus filas a vecinos o forasteros que, con ilusión, alegría y pasión, sienten por unos instantes la experiencia de ser estante (persona que lleva los pasos en las procesiones de Semana Santa). El Ayuntamiento, que está trabajando activamente en la tramitación del expediente de Interés Turístico Regional para esta fiesta, aprovechó su presencia en Fitur para mostrar al mundo el color y el esplendor de su Semana Santa dentro del expositor 'Naturaleza', una de las temáticas del estand de 'Región de Murcia, No-typical'. A través de este expositor el Consistorio dio a conocer las características particulares de esta fiesta, en la que participan miles de personas que sienten verdadero fervor y devoción por ella. Esta tradición multitudinaria comenzó a celebrarse en la localidad hace más de cuatro siglos y vive en la actualidad una etapa de esplendor, con dieciséis hermandades que integran el Ilustre Cabildo Superior de Procesiones y más de una treintena de pasos procesionales. Uno de los principales rasgos de identidad de la Semana Santa de Totana es el sonido que impregna cada rincón de la ciudad. En ella participa la orquesta de la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores, que interpreta, desde el siglo XIX, siete marchas fúnebres de gran armonía y profundo sentimiento. Los violines de esta orquesta, junto a los instrumentos de percusión, viento madera y viento metal, crean una atmósfera de recia identidad que sorprende a vecinos y visitantes. Además, las tabletas (instrumentos de madera en forma de cruz griega) emiten un sonido que, por lo reiterativo y hondo, llama a la oración y al luto por la muerte de Cristo. Pero si llamativo es el sonido de la Semana Santa en Totana, más lo son los trajes típicos de sus procesiones. En esos días todo el municipio se vuelve nazareno y sus vecinos se visten con una túnica confeccionada en tela negra y con capirote rizado, cola que se vuelve para formar un fajín que se ciñe a la cintura. Sin embargo, la tradición más singular y vistosa de la Semana Santa totanera es la presencia de 'Los Armaos', una agrupación surgida en el siglo XVIII cuando un grupo de regidores e hijosdalgos decidieron constituirse para acompañar a Cristo en los desfiles procesionales. Ataviados con una indumentaria que recuerda a la de los soldados que marcharon a Las Indias y con un casco decorado con plumas de ganso 'Los Armaos' realizan diversos ejercicios en la calle, entre los que destacan la rendición de armas, conocida como 'La Puntoná' y la 'rueda de caracol'. En este último todos los soldados se colocan en fila y con su capitán al frente y al ritmo del tambor giran unos sobre otros en forma de espiral para después dibujar una cruz. La participación de este grupo en los diferentes traslados y desfiles procesionales supone por todo ello un singular atractivo turístico. Texto
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