EFE MADRID
El PP ha aumentado hasta los 19 puntos la distancia con el PSOE, según la encuesta del Instituto Ortega-Marañón y el Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Murcia, que concluye que los socialistas se equivocan al buscar movilizar a 1,2 millones de sus votantes que están en la abstención, en lugar de atraer a los tres millones que votarán a otros partidos.
El sondeo revela que el PP lograría una nítida mayoría absoluta, con el 47,7% de los votos, frente a la rotunda derrota del PSOE, que apoyarían el 28,7 de los votantes, y augura una significativa subida con respecto a los resultados de 2008 a IU (que suma un 7,6% de apoyos) y UPyD (4,2).
La encuesta –segunda parte del estudio presentado a principios de octubre– fue realizada del 2 al 7 de noviembre, con la campaña ya en marcha pero antes del debate electoral entre los candidatos del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y del PP, Mariano Rajoy, a través de 1.505 entrevistas telefónicas en las que los encuestados mostraron su opinión sobre la situación política y económica de España.
Así, y al mismo tiempo que aumenta la distancia entre el PP y el PSOE, sube también el optimismo de los españoles respecto al futuro y, aunque sigue habiendo más de un 85% que estima que la situación económica del país es mala o muy mala, tres de cada cuatro creen que será mejor dentro de un año. Este porcentaje supone un aumento de 9.5 puntos respecto al sondeo realizado en octubre y es, según Ismael Crespo, director del departamento de Comunicación Política de la Fundación Ortega-Marañón y catedrático de la UMU, un giro radical que indica que los votantes dan ya por ganador de las elecciones al PP y, como suelen hacer los mercados, anticipan ese triunfo en sus expectativas de mejora.
Al igual que en octubre, el clima político y económico tendrá, por primera vez en España, una relación casi directa con el voto el 20N de forma que, a mayor pesimismo sobre la situación, se produce un mayor porcentaje de apoyo electoral al Partido Popular.
La encuesta concluye que el 87,9% de los encuestados votará el próximo 20 de noviembre, aunque sólo el 70,3 tiene decidido su voto, mientras que el 29,7 restante mantiene dudas sobre a quién apoyar, especialmente entre PSOE y PP.
Pese a que el PP aumenta en casi cinco puntos su distancia con el PP respecto a octubre -de 14,2 a 19 puntos- no sube significativamente en número de votantes, sino que es el PSOE el que pierde casi 4 puntos de apoyos, principalmente, hacia IU y UPyD.
Esa pérdida se explica en parte, a juicio de Crespo, en una estrategia errónea por parte del PSOE por intentar conseguir el voto de sus votantes «dormidos» en lugar de intentar atraer a los que se decantan por votar a otros partidos, especialmente al PP.
Crespo explica que la certeza en un triunfo del PP ha retraído el denominado voto útil del PSOE, puesto que existe la consciencia entre los votantes socialistas de que su voto no servirá para evitar que gobierne Rajoy.
Así, el sondeo revela que nueve de cada diez encuestados que votaron al PP en 2008 desearía que este partido ganara el 20N, mientras que, en el caso del PSOE, un 45,1% de sus votantes desearía que este partido siguiera en el Ejecutivo pero a un 17,4 le gustaría un Gobierno del PP. Es más, un 22% de los votantes socialistas encuestados preferiría a Rajoy en el Palacio de la Moncloa frente al 70,6% que opta claramente por su candidato, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Rajoy es el más valorado en capacidad de formación de un Gobierno, mejores propuestas económicas y soluciones al desempleo. Rubalcaba obtiene mejor calificación en los atributos relacionados con la eficacia política, la capacidad de diálogo y de llegar a acuerdos.