El Instituto Nacional de Estadística (INE) se defendió ayer de las críticas de algunos medios de comunicación y recuerda que siempre ha actuado con "total transparencia", que su trabajo no depende de directrices o intereses particulares, y que difunde sus estadísticas según marca Eurostat. En un comunicado de prensa, el primero del INE en estos términos desde su creación en 1945, critica "las opiniones vertidas en algunos medios de comunicación" sobre la elaboración y publicación de datos por parte del INE y destaca el "daño" que éstas pueden causar en la credibilidad de esta institución.
Además, recuerda que ha obtenido la máxima calificación en independencia profesional en un análisis hecho a todos los Institutos de Estadística de la UE para estudiar el cumplimiento del Código de Buenas Prácticas, que, añade, recomienda al INE actuar activamente como autoridad estadística en las discusiones que afecten al mal uso o a la mala interpretación de las estadísticas.
En segundo lugar indica que el INE elabora el calendario de difusión de estadísticas en función de las demandas de los usuarios y, en particular, de las directrices de Eurostat, y recuerda que a finales de cada año publica un calendario de disponibilidad de las estadísticas coyunturales donde da a conocer el día exacto de publicación de las mismas, con excepción, recuerda, del Indicador Adelantado del Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), que se anuncia con dos meses de antelación.
Normativa europea
En tercer lugar, añade, los cambios metodológicos se realizan de acuerdo con los compromisos europeos y las nuevas informaciones y métodos disponibles, así como de acuerdo a los calendarios comprometidos en reglamentos del Consejo y del Parlamento de la UE.
Respecto a la Encuesta de Población Activa (EPA), y siguiendo las directrices de Eurostat, en 2002 se incluyó una nueva definición de parado y, en 2005 se completó el cuestionario con nuevas preguntas.
En cuanto a la Contabilidad Nacional de España recuerda que los cambios de base se producen cada cinco años, de acuerdo con las recomendaciones de los manuales de Naciones Unidas y de la UE.
Insiste en que el INE "siempre ha actuado con total transparencia" a la hora de comunicar a sus usuarios los cambios metodológicos que ha implantado en sus estadísticas, tanto antes como después de su aplicación.
Por último, el INE recuerda que "no interpreta" los datos ni realiza previsiones macroeconómicas y asevera que los profesionales del INE han estado y estarán siempre al servicio de la sociedad en un marco de total imparcialidad y máxima transparencia y que su trabajo nunca dependerá de las directrices o intereses particulares.