EUROPA PRESS. MADRID/ ZARAGOZA
La secretaria general de Industria, Teresa Santero, recordó ayer que el grupo General Motors tiene una "buena percepción" de su planta de Figueruelas (Zaragoza), por lo que el Gobierno piensa que sus propuestas de reestructuración serán "razonables". Pero los sindicatos no se muestran tan confiados. Desde la Federación de Industria de Comisiones Obreras se realiza un llamamiento a "contener euforias" en relación con la planta de Figueruelas, ya que aseguran que aún no se tiene ninguna garantía de que los planes de General Motors vayan a ser mejores que los de Magna, una vez que la central americana anunciara por sorpresa el miércoles que no piensa vender a la firma alemana su filial europea Opel.
El secretario general de la Federación de Industria de Comisiones Obreras, Felipe López, llamó ayer a "contener determinadas euforias" en relación con la planta de Figueruelas, ya que, en su opinión, no se tiene ninguna garantía de que los planes de General Motors vayan a ser mejores que los de Magna.
Aliaga comentó, en declaraciones a los medios de comunicación, en los pasillos de las Cortes de Aragón, que no tienen fechas de inicio de negociación, al tiempo que estimó que el trabajo desarrollado en las últimas semanas con Magna como compradora de Opel Europa es "un punto de partida". Agregó que ahora, después de que GM haya decidido no vender su filial europea a Magna, la negociación "tiene que ir en la misma dirección".
Después de semanas de negociaciones, Magna acordó con el gobierno aragonés y con los sindicatos un plan de viabilidad para la fábrica de Figueruelas para los próximos años y se comprometió a no despedir a más de novecientas personas.