Casi un tercio de los hogares españoles (31,9%) aún estaba pagando la hipoteca de su vivienda habitual en 2008, con una cuota mensual media de 605 euros, mientras que un 50,3% ya la había liquidado y sólo un 8,4% estaba pagando un alquiler. En cualquiera de los casos, cada hogar destinó de media mensualmente 296 euros a gastos relacionados con la vivienda principal, si bien los inquilinos pagaron la mayor factura, con una media de 599 euros. Además, el 15,7% de los hogares tenía pagos pendientes de compras a plazos para bienes de consumo duradero y el 9,8% para la adquisición de bienes y servicios de la vivienda, como electrodomésticos o reparaciones menores. En este contexto, el 28,1% de los hogares consideraba que no tenía capacidad para afrontar gastos imprevistos, porcentaje que se elevaba al 51,3% de los hogares con ingresos inferiores a los 9.000 euros.