EFE. BERLÍN
El ministro español de Industria, Miguel Sebastián, pidió ayer a Magna que le muestre a España y Aragón, con cifras concretas, que la planta de Figueruelas tiene futuro dentro del proyecto del consorcio para la salvación de Opel. "Ha sido una reunión cordial en lo personal, pero ha dejado en evidencia que hay una distancia que queremos intentar superar. Hoy la música ha sonado bien, pero lo importante es la letra y la letra todavía no nos convence", dijo el ministro tras reunirse con el presidente de Magna, Siegfried Wolf.
El ministro explicó que ambas partes habían admitido que ha habido un problema de comunicación. "Ellos mismos han reconocido que no han logrado convencer ni a los trabajadores ni a los sindicatos ni al gobierno de España de que tienen un proyecto de futuro para Figueruelas", dijo Sebastián. La cúpula de Magna se ha comprometido a trabajar para solventar el problema y para el próximo martes se ha convocado una nueva reunión en Madrid.