En los primeros meses del año cayó sobre todo el IVA -el impuesto que grava el consumo y denota por tanto su evolución-, con 22.432 millones de euros de recaudación, un 36,1% menos. La recaudación de los impuestos especiales bajó el 3% y destaca la caída del 13,3% en los ingresos por el tributo que grava el alcohol y las bebidas derivadas. Mientras, fue distinta la evolución de los ingresos en los dos tributos que el Gobierno subió a finales de junio: tabaco e hidrocarburos. La recaudación del impuesto sobre hidrocarburos cayó el 6,3%, pero la del que grava el tabaco subió el 0,4%. Frente a la caída generalizada de los ingresos, los gastos del Estado aumentaron el 24,5%.