Concierto

Soziedad Alkoholika: "Los cambios se materializan en la calle, como pasa en Murcia"

Los vitorianos han salido reforzados de la censura, los boicots y el rechazo y regresan a los escenarios con nuevo trabajo musical, ´Sistema antisocial´. Hoy presentan el disco en Murcia, «una de las pocas ciudades en las que nunca hemos tocado»

13.10.2017 | 00:26
Ficha

SOZIEDAD ALKOHOLICA
  • Cuándo: Hoy, a las 22. 00 horas.
  • Dónde: Garaje Beat Club, Murcia.
  • Percio.15 y 18 euros.

Los vitorianos Soziedad Alkoholika llevan casi tres décadas repartiendo puñetazos líricos y sonoros a diestra y siniestra, y ejerciendo de mosca cojonera del establishment. Musicalmente fueron pioneros en introducir el thrash metal y el hardcore más burro en una escena vasca y estatal en la que predominaba el punk y el rock radikal. Rápidamente se convirtieron en una banda de referencia, y con el tiempo no han ido sino creciendo y perfeccionando lo que ahora es una mezcla casi perfecta de hardcore, thrash y groove metal. En lo que respecta a sus textos, S.A. siempre se han mantenido en una línea acorde con la música.

Letras corrosivas y explícitas, repletas de compromiso social y denuncia directa, han sido una de sus principales características. Seis años después de su anterior disco, Soziedad Alkoholika están de vuelta con Sistema Antisocial ( Maldito Records), octavo disco de estudio del grupo gasteiztarra, en el que siguen arrasando con todo, «removiendo entrañas». Si te gusta el metal con mayúsculas, el sonido corpulento, rudo y compacto, con un acabado perfecto, los S.A. de 2017 son la respuesta. En 2018 la banda cumplirá 30 años. Se han sobrepuesto y han salido reforzados de la censura, de los boicots y del rechazo y el ninguneo de algunos medios, para mantenerse, año tras año, como una de las bandas imprescindibles del metal estatal. Juan, el cantante del grupo, nos responde.

S.A. parece que os tomáis vuestro tiempo en publicar nuevos discos, aunque la espera ha merecido la pena. ¿Sois muy autoexigentes? ¿A qué se debe tanto tiempo entre un disco y otro?
La verdad es que no somos muy conscientes de lo rápido que pasa el tiempo, pero nunca hemos hecho discos por obligación. Tenemos que tener las ganas y el compromiso suficientes para ponernos a ello. En esta ocasión, la desgraciada lesión de Roberto nos trastocó mucho nuestra manera de ser y funcionar como banda. Nos ha costado un poco volver a carburar a la hora de componer y hacer música, pero por otro lado no hemos dejado de tocar y dar conciertos. Igual por eso mismo, como no paramos, se nos va el tiempo a toda hostia.

Habéis vuelto a cambiar de discográfica. ¿Tenéis algún tipo de dificultades para moveros en la industria?
Pues es que está muy convulsa la situación de las discográficas con los tiempos que corren, y, nada, nosotros nos vamos convulsionado y adaptando con ella.

¿Cuánto tiempo hace que no tocáis en Murcia? ¿Os censuraron también?
Pues en la capital no recuerdo si hemos tocado jamás, será una de las pocas ciudades del estado en las que nunca hemos tocado. Imagino que alguna mano negra habrá estado trabajando para que en una ciudad así no hayamos tenido la oportunidad de dar un concierto. Lo más cerca fue en Cartagena hace 5 años.
Tengo la impresión de que el daño que os han hecho prohibiendo vuestros conciertos no se ha visto reflejado en cuanto a ventas de discos, a pesar de que algunos grandes almacenes se negaran a venderlos.
No, no les hicieron mucho caso la verdad, fue un poco de fogueo el asunto.

La Audiencia Nacional absolvió a Soziedad Alkoholika por entender que las letras de sus canciones no suponen delito de enaltecimiento del terrorismo. ¿Os sentisteis aliviados?
Bueno, nos sentimos afortunados porque somos conscientes de que si se hubiera celebrado por ejemplo en el momento actual, igual las cosas habrían sido diferentes. En el régimen tan reaccionario que vivimos todo depende de circunstancias y casualidades. No tiene nada que ver con la justicia, y da igual si eres culpable o inocente, si necesitan que rueden cabezas para acojonar al personal, los jueces que en este podrido estado están al servicio del gobierno, lo hacen. Me parece que hasta que no se haga limpieza en todos los estamentos del estado y caiga el régimen del 78, todo parecido de España con un país democrático será ciencia ficción.

¿Recibisteis muchas muestras de solidaridad?
Muchísimas, la verdad es que sí, aunque echamos de menos a Sabina y a Serrat, y un poquito también a Miguel Bose.

Después de que la Audiencia Nacional y el Supremo os absolvieran, en 2015 hubo una nueva prohibición en Madrid de un concierto vuestro. ¿Cómo está ahora este tema?
No es sencillo, aún no se ha animado nadie a llevarnos para allá, pero por nuestra parte seguiremos intentando ejercer nuestro derecho a actuar y a expresarnos libremente.

Hay ciertos ayuntamientos que no os dejan tocar. ¿Eso quiere decir que la sentencia absolutoria no ha servido para mucho?
En España hay una persecución ideológica a la gente que no comulga con el pensamiento único que quiere imponer el PP. Si no adoras a Franco y a sus santos y te la suda la unidad de España, eres su objetivo, digan lo que digan los jueces o sea cual sea la verdad. Pasas a formar parte de sus democráticas listas negras.

Habéis grabado Sistema Antisocial en tres estudios diferentes. ¿Qué buscabais en cada uno de ellos, o fue casual?
Fue básicamente por tema operativo. Grabamos todo en nuestro propio estudio por primera vez, a excepción de la batería. Como Alfred es de Girona y tiene allí también un estudio donde hace sus producciones, pues decidimos que lo más fácil era que él grabara allí. Luego en Dinamarca se hizo la reamplificación y masterización con Tue Madsen que es nuestro hombre para esos asuntos.

¿Qué mensaje encierra el título del disco?
Nos gustó cómo sonaba Sistema Antisocial, y que sus siglas sean SA, como el nombre de nuestro grupo. Esa canción está inspirada en un poema de Eduardo Galeano en el que acaba diciendo «es más libre el dinero que la gente, la gente está al servicio de las cosas». La canción habla del hecho de que vivimos en una sociedad que antepone el interés económico al interés general, un sistema cada vez menos igualitario, donde los ricos cada vez tienen más y los pobres son cada vez más pobres.

¿En qué se diferencia de discos anteriores? ¿Os ha salido un trabajo bastante político? ¿Es la música, la cultura, la interpretación de lo que rodea a la gente?
No sé, son nuevos temas, pero son muy reconocibles a nuestro estilo. Casi siempre hablamos sobre temas sociales y políticos, y en esta ocasión los tiros van por el mismo sitio. La política y las decisiones políticas hacen que tu vida sea de una forma o de otra; casi todo lo que sufrimos es por decisiones y posiciones políticas, y nosotros no podemos abstraernos de eso. Tratamos de dar salida a la rabia que nos produce habitar en un mundo tan inhumano e injusto.

En estas nuevas canciones tocáis el tema de los refugiados, el terrorismo, los abusos de las farmaceúticas... ¿También hay espacio para la diversión?
No mucho, solo la canción que se titula Alcohol habla un poco de que tenemos que desconectar de vez en cuando para no volvernos locos.

No sois demasiado dados a las colaboraciones, pero en este disco tenéis a Mark ´Barney´ Greenway, de Napalm Death. ¿Cómo surgió esta colaboración? ¿Qué os ha aportado?
Napalm Death seguramente es uno de los grupos que más veces he visto en directo. Somos unos fans acérrimos de los Napalm y también hemos coincidido muchas veces en conciertos juntos. En el local surgió la idea de que podríamos comentarle a Barney para alguna de las canciones, y él dijo que sí encantado. Aunque igual otra canción habría encajado más en su forma de cantar, escogimos la de Policías en Acción precisamente porque era un poco más diferente, más punk. La verdad que la mezcla y su toque personal nos flipa.

«No olvidamos, 3 de marzo». ¿Cuál es el significado de esa fecha para vosotros?
Para cualquier gasteiztarra, esa fecha significa impotencia e injusticia. Nosotros nos sentíamos un poco en deuda de no haber hecho aun un tema hablando de aquella matanza, que nos tocaba muy directamente, ya que raro es el que no tiene un familiar o conocido que estuvo aquel día en la iglesia. Las balas podían haberle tocado a cualquiera: a nuestro padre, a nuestro hermano€, porque allí estaban reunidos unas 6.000 personas de la clase trabajadora, y la lluvia de balas que disparó la policía armada fue totalmente indiscriminada. Han pasado 41 años de aquella masacre, y no se puede entender que no se haya hecho lo posible desde esta supuestamente afianzada democracia. No ya señalar y juzgar a los culpables, que hablando del PP eso sería casi ciencia ficción, sino que simplemente reconozcan con contundencia que aquello fue una atrocidad perpetrada por el estado contra personas inocentes reunidas para pedir unas condiciones dignas de trabajo, y que se les reconozcan como lo que son: víctimas del terrorismo de estado. Porque ese crimen se perpetró para aterrorizar a la sociedad.

¿Se puede cambiar el panorama actual desde la música?
Cualquier cosa que ayude a que la gente intente ser un poco mas crítica es bueno. Pero yo pienso que los cambios se materializan en las calles, como están haciendo ahora mismo los murcianos para parar la barbaridad de muro del AVE que les quieren plantar en medio de la ciudad.

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