Entrevista

Love of Lesbian: "Cada festival tiene su propia idiosincrasia, pero todos se deben a las leyes del mercado"

Santi Balmes y los suyos llegan esta noche a Murcia de la mano de su ´poeta Halley´

13.05.2017 | 04:10
Santi Balmes (segundo por la izquierda), es el líder de Love of Lesbian.
  • LOVE OF LESBIAN
  • HOY, 21.00 horas.
  • Auditorio Parque Fofó. Murcia
  • 25/30 euros

Love of Lesbian iniciaron una gira de salas para presentar su último disco, El poeta Halley (2016), que les ha supuesto un disco de oro y les ha colado en las radiofórmulas. El 22 de abril, coincidiendo con el Record Store Day, la banda publicó un nuevo EP con tres temas titulado Nouvelle Cousine Caníbal Vol 2, que incluye Incondicional, una canción compuesta para ser la sintonía de los Campeonatos Europeos de Atletismo celebrados en Barcelona a finales de julio de 2010, y una versión de Qualsevol nit pot sortir el sol, de Jaume Sisa. Tras pasar por todos los festivales de verano imaginables, proponen ahora experimentar la otra cara de la banda en la gira de ciudades, que esta noche llega a Murcia. En un concierto expandido, será la noche donde Halley brillará más cerca de tu casa. Hay fenómenos que no se repiten constantemente. Santi Balmes nos cuenta.

Hacéis el disco que queréis, y la fórmula funciona. ¿Había que parar y bajarse del carrusel? ¿Cuál fue la decisión?
Seguir al instinto. Todas las reglas de la vida normal no encajan en nuestro mundo. Así pues, hicimos caso a lo que nos pedía el cuerpo. Y resulta que ha funcionado. Miel sobre hojuelas.

La gira La noche eterna. Los días no vividos debió ser extenuante. ¿Cómo acabó?
Mal; al menos servidor. Dimos demasiadas vueltas al tiovivo, y no veíamos el momento de pararlo. Fue como vivir en medio de un torbellino.

Recibisteis un disco de oro por El Poeta Halley. ¿A Love of Lesbian no le afecta la crisis? Hasta sonáis en Los40...
Claro que nos afecta. Siempre hemos dicho que en otra época hubiésemos vivido de la venta de discos, pero estamos en un país en el cual, pese a ser conocidos, las ventas físicas son irrisorias. Entonces la fórmula pasa por intentar dar el 150% en cada concierto; no hay otra. Convertir todo lo que hacemos en una experiencia que, de alguna manera, te transforme. Esa es la intención.

Le debéis mucho a los festivales. ¿Qué opinas? ¿Siempre tocan los mismos?
Hay que tener en cuenta que tocar en un festival implica mostrarte delante de una cantidad de gente casi desconcertante. Tienes que saber que entre ellos hay fans y otros que pueden rechazar tu propuesta. No tengo ninguna opinión formada. Cada festival tiene su propia 'indiosincrasia', pero evidentemente se deben a las leyes del mercado. Si una banda funciona, si saben que convocan a un número equis de personas, no van a dispararse en el pie y no llamarte. Hay mucha demagogia en este sentido. Lo que me preocupa de verdad es que los conciertos de sala se vean afectados. Estamos en una época de play list, de pica-pica. No se profundiza en general en ninguna banda, pero es normal, debido a la ingente cantidad de oferta cultural que sale cada mes.

En gira con Canción de bruma, tu debut en la poesía, y a la vez un combinado de géneros. ¿Cómo nació? Tiene algo que ver con discos como El poeta Halley. ¿Hay canales de intercomunicación?
Obviamente hay una relación clara entre todo lo que hago. Son canales de una misma ciudad interna, y el agua fluye como le place. Canción de bruma parte de una necesidad por ampliar el universo de El poeta Halley, y acabarán formando un triángulo con el próximo libro. Es una época muy concreta de mi vida en la que he necesitado varios formatos para expresarme.

Tu nuevo libro, mezcla de poesía y prosa, combina crítica política, recuerdos de tu infancia o anécdotas de la banda. ¿En qué etapa te encuentras en este momento? ¿Te sientes más vulnerable?
Vulnerable es una buena palabra, sí. A partir de los 40 la manera de enfrentarte a la creación es distinta. Tiene un carácter menos hormonal y, al menos en mi caso, intenta poner en orden muchos hilos sueltos, tanto en mi cerebro como en mi pasado. Vulnerabilidad y quizás reconciliación con uno mismo.

Los festivales son vuestro fuerte, pero el último disco es más reflexivo que festivalero. Hace siete años explotó una burbuja de festivales. Ahora se habla de otra. ¿Love of Lesbian la ven?
Constantemente tenemos inputs sobre esa burbuja. Evidentemente algunos caerán, otros renacerán de sus cenizas con otro nombre. Algunos necesitan tiempo para asentarse, y otros triunfan desde la primera edición por haberse posicionado de una manera muy concreta. Es como un ecosistema que se ha creado y aún ignoramos sus ciclos. Sinceramente, la idea de montar un festival me da dolor de cabeza. Menudo marrón [risas].

¿Qué contiene tu próximo libro, El hambre invisible? ¿A qué se refiere?
Se llamará así porque ´el hambre invisible´ refleja mi afán, el deseo en todos los sentidos, y de la misma manera esa continua insatisfacción que a veces no tiene nada que ver con cumplir tu deseo, sino que es parte de ti. El hambre invisible es mi combustible vital.

¿Os apetece volver a tocar en salas? ¿Qué partido sacáis a tocar ante aforos más pequeños?
Lo estamos disfrutando muchísimo. Es una bendición poder desplegar todo tu universo. El nuestro es muy complejo y tiene varios prismas, así que un concierto de una hora y media nos obliga a pasar de puntillas por una serie de atmósferas. Y en las salas, en su intimidad, delante de los fans de verdad, nos regalamos, nos derramamos. Es un placer.

La idea del viaje es muy recurrente en Love of Lesbian. ¿Por qué?
Porque las personas estamos continuamente viajando, aunque no nos movamos de la silla. Es un viaje temporal, físico, empírico, emotivo, mental. Tocar en una banda incrementa esa sensación hasta el límite.

Aún hoy sorprende vuestro éxito. No sois un grupo fácil. No tenéis melodías adhesivas. Tu voz no engancha a la primera. ¿Qué pasa?
Me he rendido a averiguarlo. Pero puedo asegurarte que las cosas no obedecen únicamente a un solo motivo. Son muchos factores los que entran en juego. Tantos que, con uno solo que falle, no sucede.

Si Psiconautas es un hito, ¿qué es tener a Serrat en el estudio?
Una experiencia más allá del bien y del mal. Algo impensable. Un auténtico placer para los oídos escuchar esos versos en la voz de Serrat.

¿Cómo se plantea Love of lesbian el verano?
Será un verano de alternancia entre algún festival, grabación de temas nuevos, así como incursiones en Latinoamérica que nos tienen muy ilusionados.

En 2017, Love of Lesbian cumple dos décadas. ¿Habéis preparado algo especial?
Personalmente soy muy poco protocolario. Me da la sensación de que esos ejercicios de aniversarios entorpecen el día a día en un aspecto creativo. Soy muy poco de mirar atrás, excepto para componer. O puede que se me hayan caído los retrovisores.

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