FÚTBOL. Segunda B
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La Hoya se inunda de alegría

El conjunto lorquino firma una goleada impecable ante el Melilla y recupera crédito tras los últimos tropiezos

01.02.2016 | 09:11
La Hoya se inunda de alegría

La Hoya Lorca logró la mayor goleada de su historia en Segunda B en el estadio Artés Carrasco tras golear al peor Melilla que ha pasado por el recinto lorquino por seis a uno. Igualó su mejor registro, que se dio la pasada campaña ante el Arroyo, pero el partido se disputó en Pinatar Arena. La Hoya Lorca rompió así una racha de tres partidos como local sin ganar en una mañana soleada, algo fresca y con un terreno de juego que va mejorando.

Los lorquinos se dieron un baño de autoestima. Fue un partido de reivindicaciones. En ningún momento se echaron de menos las cinco bajas que tenía el técnico lorquino y los que salieron dieron un golpe en la puerta de Paco Garcia pidiendo la confianza del técnico en el equipo titular.

Fue sin duda la mayor alegría goleadora que se ha llevado la afición hoyera en el que quizá ha sido el mejor partido de la Hoya Lorca en la presente campaña. Desde el primer minuto, los locales dejaron claro que querían ser los dominadores del juego, los que querían el balón. Los inquilinos de la parcela ancha erán inéditos. La pareja Airam-Poley trataron el cuero con mimo, marcaron los tiempos del choque y fueron los grandes artífices del buen juego de su equipo, junto a Carlos Martínez. Este está de dulce. En la media punta llevó en jaque el sistema defensivo melillense. Los zagueros visitantes nunca le vieron por los continuos movimientos del cordobés y como premio anotó dos golazos.

El Melilla, que venía de golear al Villanovense y estaba dando importantes síntomas de recuperación, tuvo actitud, nunca se rindió, asumió riesgos con una defensa adelantada y una presión muy arriba. Su pecado mortal fue la debilidad que mostraba cuando defendía. De medio campo hacia atrás eran unas madres, incluso el meta Dani Barrio. Fruto del buen juego local llegó el primero en el minuto veintiuno. Francis Ferrón fue objeto de una falta junto al vértice derecho del ataque de su equipo. La ejecutó de forma magistral con la zurda el reaparecido Roberto Alarcón, colocando el balón justo al poste izquierdo del meta visitante. El Melilla se vino abajo, aunque tuvo dos acercamientos en los minutos veintitrés y treinta y uno, pero en ambos casos Diego Cascón no estuvo fino.

Antes del descanso, los locales marcaron dos nuevos tantos. Tras una gran jugada elaborada por la Hoya Lorca, Edu Alarte, quien jugó de extremo derecho, sacó un buen centro y Carlos Martínez, el más bajito, que llegó desde atrás y de cabeza batió a Dani Barrio. El tercero fue un regalo del meta melillense. Su defectuoso rechace lo aprovechó Edu Alarte, quien hizo un precioso recorte y de tiro cruzado marcó el tercero.

La segunda parte solo tuvo un color, el blanquiazul de la Hoya Lorca, ya que el Melilla por coincidencias de colores jugó de rojo y negro. El cuarto tanto tuvo un nombre propio. Gonzalo Poley. Colosal lanzamiento de falta del citado jugador y gol.

En el minuto sesenta y tres llegó el quinto. La Hoya Lorca se estaba gustando. Arrancada de Carlos Martinez que se va por velocidad de todos y bate al meta visitante en su salida. El tanto del honor del Melilla lo marcó Nacho en el minuto sesenta y seis. Jugadón de Pepe por la derecha, centró al área y, tras varios rechaces, Nacho batió a Salcedo. Paco García le dio minutos a jugadores como Pibe, Belda y Dani Carballo, quienes mostraron hambre.

El sexto llegó al filo del final. Pibe robó un balón, cedió a Dani Carballo, que se fue de todos, incluido los agarrones que se fue encontrando por el camino, encaró a Dani Barrio, pero fue generoso ya que le regaló el gol a Poley , quien marcó a placer. En definitiva, gran partido una Hoya Lorca que borró del campo al Melilla, a quien fue muy superior en todos los conceptos del fútbol.

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