BALONCESTO. Liga ACB
Laboral Kutxa9067UCAM Murcia
 

El UCAM se derrumba en Vitoria

El conjunto universitario vuelve a mostrar su peor versión lejos de casa y repite los errores de la segunda jornada ante el CAI Zaragoza

16.11.2015 | 00:23
Planinic realiza una entrada a canasta ante la mirada de Scott Wood.

Los fallos en ataque, con cuatro triples convertidos de 29 intentos, lastran al equipo murciano en un encuentro que nunca compitió

El UCAM Murcia perdió como visitante todas las buenas sensaciones que había dejado en su partido como local ante el Dominion Bilbao Basket y cayó de forma escandalosa en casa del Laboral Kutxa para dejar claro que aún le queda mucho camino por recorrer si quiere codearse con los equipos con derecho a entrar en la Copa al final de la primera vuelta.

Toda la solidez que se le intuía al equipo tras la pasada jornada se fue al traste ante un rival que venía de jugar Euroliga apenas dos días antes y había aterrizado en Vitoria en la tarde del sábado. El UCAM Murcia fue una caricatura, empezando con una defensa que no pudo ni siquiera incordiar en lo más mínimo a los de Perasovic, quienes atacaban sin oposición. En ataque, los horribles porcentajes apoyados en una selección de tiro pobre hicieron el resto para que el Laboral Kutxa transitara con comodidad por algo más parecido a un entrenamiento.

Porque el Laboral Kutxa trató de avasallar al UCAM Murcia desde el inicio con ataques rápidos y efectivos en los que todo su quinteto participaba, mientras la respuesta llegaba a duras penas por medio de Antelo y Benite ante el gran acierto de un equipo local totalmente dispuesto a correr el campo y dejar atrás a su rival a las primeras de cambio (17-7).

La tónica se mantuvo durante todo el primer cuarto a la vez que el UCAM trataba de desperezarse y entrar en el partido y el conjunto local se negaba a levantar el acelerador para solucionar el partido por la vía rápida. A pesar de que se sumaban a la hoja de anotadores algunos jugadores más del UCAM Murcia, resultaba difícil para la nefasta defensa visitante parar la ofensiva vitoriana, encabezada por un Fabian Causeur que anotaba con demasiada facilidad y llevaba la desventaja a los dobles dígitos tras unos primeros 10 minutos para olvidar (27-13).

Los de Katsikaris mostraron una actitud más ambiciosa al principio del segundo cuarto, coincidiendo con la entrada de Cabezas a pista, con triple incluido, y la mayor agresividad de cara al aro de hombres como Lima o Radovic. De este modo llevaron la desventaja por debajo de la barrera de los 10 puntos (29-20), aunque los locales no iban a poner fácil el resurgir murciano, especialmente cuando la defensa visitante permitía demasiado a anotadores como Causeur, Hanga o Adams. El intercambio de golpes posterior no benefició a los de Katsikaris, que veían pasar los minutos sin que la diferencia de alrededor de 10 puntos bajara (44-34). La buena noticia es que se enchufaban al partido hombres como Campazzo o Kelati, pero el UCAM Murcia necesitaba reformar profundamente su defensa para cortar la anotación del equipo vasco, que respondía inmediatamente a cualquier golpe murciano. Para colmo, tocaba el día tonto en los tiros libres, lo que provocó que hasta el descanso cualquier intento de recortar la distancia se iba al traste y dejaba al UCAM Murcia demasiado abajo en el marcador y con necesidad de aumentar radicalmente la concentración atrás (48-36).

Pero, lejos de suponer el resurgimiento del UCAM Murcia, el inicio del tercer cuarto agravó su situación, puesto que Planinic se puso las pilas y se puso a anotar para los locales sin atisbo de respuesta por parte visitante. Un mate en el enésimo contraataque de Hanga, sumada a una antideportiva sobre el mismo jugador disparó a los vitorianos (58-36), dejando prácticamente sentenciado el partido.Antelo era el único que daba señales de vida en esta fase del partido, mientras que el Laboral Kutxa jugaba a placer y aumentaba la paliza hasta guarismos ridículos para el conjunto de Katsikaris (74-43). El Buesa Arena era una fiesta y el público vitoriano sólo se tenía que sentar a esperar el final en medio de una celebracion ante la calamidad de equipo a la que se estaban enfrentando los suyos. Una pequeña reacción comandada por Lishchuk en el minuto final del periodo al menos impidió que los de Katsikaris afrontaran el último cuarto con más de 30 puntos de desventaja. Sólo quedaba acabar de la manera más digna posible el encuentro (74-48).

Ya para el último cuarto Perasovic dio entrada a los menos habituales, puesto que estaba claro que la tremenda ventaja era más que suficiente para evitar sorpresas, más aún teniendo en cuenta que no había nadie en el UCAM Murcia que supusiera un peligro real. Es más, la irrupción de hombres como Bourousis mantuvo la amenaza de una derrota antológica. El UCAM tenía la moral destruida, ya que ninguna de sus primeras espadas daba señales de vida y nadie trataba de salir para cambiar el mediocre tono general (90-67).

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes

Enlaces recomendados: Premios Cine