Ciclismo. Vuelta a España

El holandés Dumoulin supera la primera tormenta en la Vuelta

El ciclcista del Giant sigue líder tras resistir los ataques de Aru en una etapa en la que se impone Nicolas Roche

11.09.2015 | 04:00

El irlandés Nicolas Roche (Sky) sacó brillo a un apellido ilustre del ciclismo mundial con su victoria en la decimoctava etapa de la Vuelta. En el nombre del padre, Stephens, ganador del Tour, Giro y Mundial en 1987, alzó los brazos en Riaza, donde el holandés Tom Dumoulin cruzó la meta de rojo, al superar el primer examen.

Roche, de 31 años y primo de Daniel Martin (Cannondale), que abandonó en la presente edición, batió en un esprint entre dos a Haimar Zubeldia (Trek), ambos únicos supervivientes de los 25 escapados que animaron la jornada. El irlandés resistió al ciclista guipuzcoano y a la picadura de una avispa que le percutió en la mano a falta de tres kilómetros. No hubo dolor, en tal caso «algo de miedo», pero celebró su segunda victoria en la Vuelta.

Los favoritos entraron juntos a 38 segundos con Alejandro Valverde en cabeza. Allí estaba, tan tranquilo, Tom Dumoulin, con su flamante maillot rojo. Primer examen aprobado de los tres que le restan hasta Madrid. Esperaba ataques, y los tuvo, pero el chico de Maastricht anda sobrado. «Tuve claro que iba a seguir de líder sin problema», dijo.

La etapa entre Roa y Riaza, de 204 kilómetros, tenía su miga, con perfil rompepiernas y el Puerto de la Quesera (1a) a 13 de meta, una cuesta tendida, sin grandes rampas, donde Aru trató de robar a Dumoulin los 3 segundos que pueden conducir a la gloria o al desencanto.
No hubo manera de doblegar al gigante del Giant, muy seguro de si mismo, siempre rodeado de enemigos locos por hundirlo, y sin colaboración de sus compañeros de equipo, ajenos a la guerra de su líder. En la isla de la soledad supo salir a cada uno de los ataques de Aru, que fueron unos cuantos.

En medio de la refriega lo probaron otros, primero Purito Rodríguez desde lejos, y luego Valverde en tres ocasiones. Ante la insistencia, el holandés tiró de paciencia, e incluso lanzó un órdago. Harto de sufrir agresiones, quien atacó fue él mismo a cuatro de meta, «ya que Aru había desgastado mucho». Un aviso de autoridad. «Que Aru tenga cuidado porque malgasta las fuerzas. No creo que esté contento, y eso es bueno para mi. Vamos a tener una dura confrontación hasta el sábado», dijo.

El Astana mostró sus intenciones tomando el relevo del Qhubeka en la persecución de la fuga, y luego endureciendo la aproximación al puerto, donde se produjeron los movimientos. Por delante se fueron Roche y Zubeldia, coronaron con un minuto sobre los favoritos y se lanzaron cuesta abajo a lo suyo: pelear por la etapa. La veteranía de Zubeldia, 38 años, optó por «poner nervioso» a Roche, pero éste, después de «pasar miedo» por el picotazo del inoportuno insecto, le atacó al ciclista vasco en la recta de meta. Era más rápido y lo único que hizo fue confirmarlo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes

Enlaces recomendados: Premios Cine