ÁNGELA MORENO
Iñaki Alonso siempre habló de que no se sentía valorado.
Yo no estoy en su piel. Si se siente así, lo siento por él, pero es injusto, porque el Murcia le valoró desde el momento en el que le fichó y especialmente con el ascenso. De hecho se le renovó. No sé si sus palabras son la consecuencia de la frustración que supone abandonar una casa. Dio el nivel en Segunda B, pero ahora estamos en otra categoría. Los números son así de fríos.
Iñaki explicó en su despedida que una vez lograda la permanencia pidió hablar con ustedes, pero que no hubo reunión.
Tras el partido ante el Alcoyano aparentemente había terminado todo, pero para mí no, porque no era lo mismo acabar el 17 que el 18. No se sabe nunca lo que podría pasar. Por eso dije que el equipo tenía que ir a por los doce puntos que quedaban. Al termino del partido, Iñaki me llama e incluso me pone un mensaje para decirme que quería hablar con nosotros para tratar el futuro y de las causas. Yo le contesto que no es el momento. Cuando todo termine ya hablaríamos. Él tendría su idea de hablar, pero nosotros no lo considerábamos ni oportuno ni necesario. Por qué había que tener esa reunión desatendiendo esos cuatro partidos. Esa situación a él no le gustó, pero tuvo que asumir que era decisión nuestra. Yo tampoco comparto que él quisiese hablar.
¿Cree que siempre estuvo más preocupado por su futuro que por el club?
Iñaki ha tenido una representación que no fue la más acertada para él. Se lo he dicho a él. Iñaki tiene un defecto, que se preocupa mucho de su imagen. De dejar una imagen muy buena, pero lo lleva por caminos equivocados. Su imagen va a ser reconocida por lo que representa su trabajo, no porque quiera convencer a los que están en los medios de que soy muy bueno y maravilloso. Yo le decía que estaba muy metido en el marketing y que él era entrenador, que no se dedicaba a la publicidad. No es buen acompañante. Probablemente él ha tenido actuaciones que han puesto en duda la imagen que quería preservar. Porque desayunar con noticias de que se había ofrecido al Cartagena pues va en detrimento del propio entrenador y de la afición. Siempre le decía «dejate de tanta historia y siéntate en lo tuyo. Ya te reconocerán lo tuyo».