D. G. G.
El UCAM Club Balonmano Murcia está de estreno. Este sábado jugará un partido muy especial, no ya porque estén en juego puntos muy importantes ni por la entidad del rival, sino porque lo disputará en la que será su nueva casa, el remodelado pabellón Cagigal.
Hasta el momento, el conjunto de la División de Honor femenina ha celebrado sus choques ligueros en San Basilio, donde se encontraba con el problema de contar con un aforo limitado. A partir de ahora, esas estrecheces se han acabado en una instalación que tiene una capacidad para unos mil espectadores. La puesta de largo será este sábado a las seis y media de la tarde con el Porriño como rival. Para celebrar que se cambia de casa, el club ha preparado una jornada que comenzará a las cuatro de la tarde y a la que están invitados todos los niños y niñas que deseen conocer el balonmano. Posteriormente, antes del inicio del choque, para el que la entrada es gratuita, habrá sorteos de ropa deportiva y una serie de actividades dirigidas a los más pequeños.
El Club Balonmano Murcia consigue con el cambio al pabellón Cagigal una vieja aspiración. De momento solo será el equipo de División de Honor el que juegue allí sus encuentros, pero el objetivo del club es convertir la instalación también en la base de operaciones para su nutrida cantera, que en estos momentos se tiene que repartir por diversas instalaciones del municipio. La entidad cuenta con equipos masculinos y femeninos en todas las categorías, además de escuelas en colegios como Jesús María, Cristo Crucificado y Marco. Además, también está desarrollando una escuela en Beniaján y celebra asiduamente concentraciones en diversos centros escolares del municipio.