YAYO DELGADO
De repente hay partidos en los que el Real Murcia se suelta un rato y nos deja ver las posibilidades del equipo de Iñaki Alonso. Ante el Córdoba nos bastó una primera parte de superioridad absoluta para ganar al equipo de moda en la categoría. Lo inesperado hubiera sido que el Córdoba no despertara, y ni siquiera en la segunda parte, con el bajón físico, pelearan el resultado. Fuimos mucho mejores el tiempo que fuimos mejores, y eso, esta vez, bastó para sumar tres puntos que nos siguen dejando en la cabeza de esa liguilla particular nuestra, en la que ahora nos destacamos metiéndonos en el grupo de cabeza, alejándonos de nuestros perseguidores.
El toque de atención del Córdoba debe ser lo más positivo del partido del sábado, más allá incluso de los tres puntos. Saber que esta categoría es sinónimo de sufrir hasta el último minuto es un buen plan de estudios para aspirar a la máxima nota. Haber sentido el aliento del Córdoba, y que tuviéramos que volver a mirar el reloj, nos devuelve a la realidad de esta competición, y el trabajo defensivo será clave si de verdad este Real Murcia va a aspirar a luchar por el play off. Ahora toca ir a Gerona con esa mentalidad que nos llevó a ascender en sólo un año desde el pozo de Segunda B, la mentalidad que nos llevaba a todos los campos a competir pensando que ese campo es tan difícil como el resto, sin mirar escudos, ni números.
Del partido me quedo con el penalti que lanzó el Ruso. Sí, porque para lanzar el pentalti así hay que tener algo que no es nada fácil conseguir en fútbol: confianza. Un penalti lanzado con maestría. El fallo, es seguro, será vengado por el mismo Ruso, que si ya ponía el 101 por ciento en cada balón, en el próximo partido va a dejarse el alma por marcar, especialmente después de que el murcianismo le despidiera animándole en vez que con reproches, ese apoyo incrementa el nivel de exigencia hasta el límite. La vuelta de Chando y Sutil también es importante, que esos minutos les pongan pronto a la altura de su juego, que les necesitamos. Emilio estuvo mejor que últimamente, y viendo puerta, lo que le vuelve a colocar en el mando del fútbol del equipo… y luego, otro partido para enmarcar, inolvidable, del genio Richi. Templanza, saber estar, comodidad, visión, entrega… No sé qué más podemos pedirle a Richi, que sigue haciendo historia en el club. Una de las alegrías de la temporada, su gol.
La vuelta a Gerona cerrará un círculo histórico. Será un partido especial, sobre todo para quienes estuvimos allí y vimos cómo el murcianismo volvió a nacer cuando parecía que no podría hacerlo. Más fuertes, más grandes, más murcianistas… Volvemos a Montilivi a cerrar un ciclo en el que, más allá del dolor y el mal recuerdo, nos hemos apoyado para volver con más ilusión. Cerrar la primera vuelta con 35 puntos está ahí mismo, a sólo 17 del objetivo de la temporada. Vale.