CAYETANO MONTIEL
Las primeras fisuras graves en la fusión entre el Lorca Atlético y el Sangonera, clubes que se unieron hace una semana, acordando el traslado del conjunto murciano a la Ciudad del Sol, ya han empezado a aparecer. Y es que los directivos del nuevo club lorquino no están dispuestos a asumir los contratos en vigor de jugadores sangoneranos, ya que en el documento firmado para sellar la fusión de ambos clubes no aparece tal compromiso.
Los responsables lorquinistas están que se suben por las paredes con la manera de funcionar del directivo sangonerano y concejal en el ayuntamiento de Murcia, José Ros. Fuentes cercanas al Lorca Atlético le acusan de presunto chantajista, ya que, según las mismas, ha cobrado todo el dinero pactado, el cual debe ir destinado a la liquidación de la deuda del Sangonera con jugadores y proveedores, pero ahora Ros se desmarca diciendo que si el Lorca Atlético no asume a los jugadores Morillas, Sebas y Quintero, está dispuesto a no pagar una parte de la deuda que el Sangonera tiene con la Federación y que podría ascender a cerca de 100.000 euros.
En el caso de que José Ros no pague a los jugadores sangoneranos de la pasada campaña, el equipo podría descender con el consiguiente prejuicio para el Lorca Atlético, y si no hace efectiva la deuda con el ente federativo, el equipo lorquinista tendría bloqueados todos los derechos.
Las mismas fuentes del club lorquino aseguran que están dispuestos a llegar a los tribunales si hace falta, pero que no van a ceder al chantaje de José Ros, de quien aseguran que ya tiene todo el dinero en su poder pero él no está haciendo frente a las obligaciones que le corresponden según lo acordado.