JUAN CARLOS GARCÍA
Un triple casi imposible sobre la bocina de Javi Salgado le dio la victoria al Bilbao Basket. El partido fue muy malo. Por una vez parecía que iba a ser el CB Murcia el que pescara en el revuelto mar del mal juego mostrado por los dos equipos, pero ni por esas. Lo dice Rubén Blades en su canción Pedro Navaja, "si naciste para martillo del cielo te caen los clavos", y ayer al CB Murcia, en forma de triple inverosímil, le llovieron clavos en ese final de partido. El club envió ayer un comunicado para explicar que "tras revisar el vídeo del partido, y comprobar que la última canasta estaba fuera de tiempo, el CB Murcia ha firmado bajo protesta en el acta de dicho encuentro". "Ahora, el juez único de la competición dispone de 48 horas para valorar la jugada y, en consecuencia, admitir o no dicho recurso que afecta al resultado final de la cita", informó el club murciano ayer por la tarde.
Saltó a la pista el CB Murcia con un quinteto muy alto, con Sy, Scepanovic, Asselin y Prestes acompañando a Vujanic. Los primeros problemas al equipo murciano le vinieron por falta de balance defensivo, si bien Scepanovic, a través de dos triples, fue el primero en ver aro con claridad. Sendos triples de Asselin y Sy le permitieron al CB Murcia terminar el primer cuarto con una pequeña renta (15-21).
Haciendo uso del pase extra los de Fotsis Katsikaris lograron buenas posiciones de tiro exterior con las que neutralizar la ventaja murcianista, logrando ponerse por primera vez por delante en el marcador mediado el segundo cuarto con un palmeo de Moiso.
Los dos equipos iniciaron la segunda parte sin tener muy claro por dónde sacarle ventajas a su rival. Muchas imprecisiones en ambos bandos que contribuían a mantener el marcador igualado. Los primeros cinco minutos del ese cuarto se resolvieron con un triste parcial de empate a dos. A Bilbao no le entraban los triples y el CB Murcia no estaba sabiendo aprovechar la confusión para abrirse una renta en el marcador.
El último cuarto empezó como había discurrido el tercero. Ni los triples de los bilbaínos ni los balones interiores del CB Murcia entraban, y el caos empezaba a hacerse dueño de un mal partido que amenazaba con terminar conviertiéndose en pésimo. La cuarta falta de Vujanic devolvió a pista a Marco a falta de poco más de tres minutos y el partido totalmente abierto. Torres hacía cambios de balonmano con los bases para resguardar a Vujanic de las faltas y el cansancio. Con dos puntos arriba y minuto y medio por disputar, Vujanic se botó el balón en el pie. Su siguiente acción fue un triple fallado desde 8 metros. Pese a ello, el que Bilbao no estuviera aún en bonus convertía una ventaja de un punto en un mundo. La primera acción del Bilbao ya dentro de bonus fue llevar a Vujanic al tiro libre, ampliando la renta del CB Murcia a tres puntos.
Nuevo cambio de balonmano para que Marco hiciera falta sobre Salgado para evitar un tiro de tres, pero el crono apenas se había movido, tiempo suficiente para que el base del Bilbao anotase sus dos tiros libres y volviera a llevar a Vujanic al tiro libre, con la diferencia de que esta vez el bosnio falló el segundo y en los cuatro segundos restantes Salgado en carrera, y con Moss punteándole a la perfección, anotó un imposible triple sobre la bocina que le dio la victoria a Bilbao Basket cuando los de Edu Torres ya contaban con volver a casa con la primera victoria a domicilio en su haber.