FERNANDO SÁNCHEZ
José Verdú Nicolás 'Toché' (Santomera, 01/01/1983) tenía una asignatura pendiente que no era otra que reencontrarse con el gol y ya la ha aprobado pese a que el curso aún no ha terminado. Y es que el delantero del FC Cartagena se ha colocado en lo más alto de la tabla de goleadores de Segunda División con 12 tantos, cuando aún quedan catorce jornadas para el final de la temporada.
El viernes fue el artífice de la remontada de su equipo contra el Cádiz, al conseguir dos tantos, y su cara reflejaba la satisfacción por volver a ser el que era cuando salió de la cantera del Atlético de Madrid, donde compartió muchas horas con Fernando Torres, con la vitola de goleador. Y es que el jugador albinegro vuelve a afinar en su faceta futbolística, algo que hace muy bien en la música, una de sus aficiones, ya que en una entrevista concedida a este diario hace unos años reconocía que en sus ratos libres le gusta tocar la batería y oír música, sobre todo, rock.
Su juego puede compararse con la música de unos de sus ídolos, el rockero Rosendo Mercado, ya que es un delantero centro que no para de moverse durante los partidos para intentar abrirse huecos entre la defensa rival y, además le gusta presionar la salida del balón del equipo rival. Ejecutando melodías incansables los 90 minutos de cada encuentro.
Tras estar marcado por las lesiones, que le perseguían desde que abandonó la disciplina del filial del Atlético de Madrid hace seis años, su paso por el Albacete la temporada pasada a las órdenes del que hoy es su técnico, Juan Ignacio Martínez, le hizo volver a sentirse futbolista y poder jugar 22 partidos sin sufrir percances, logrando cinco goles.
Esta campaña ha sido la de la resurrección del santomerano y ha tenido que ser en su Región, en el Cartagena, tras pasar por el Numancia, el Hércules, el Valladolid y el Albacete en Segunda División, categoría en la que sólo había marcado 15 goles en 75 partidos. Hasta ahora ya lleva 12 en Liga.
Fue el héroe en la épica remontada en la Copa del Rey en el Cartagonova ante el Elche el pasado septiembre, cuando marcaba tres tantos que permitieron al Cartagena remontar un choque que llegó a ir perdiendo por un claro 0-2. En ese momento se convertía en un ídolo para los seguidores albinegros.
Toché llegó a debutar en Primera con el Atlético de Madrid, equipo con el que jugó 12 partidos marcando un gol. Fue internacional en las categorías inferiores de la selección española y su prometedora carrera, frenada por las continuas lesiones, parecía haberse estancado, o, al menos, limitarse a fugaces apariciones tras largos periodos desaparecido.
Con un 1,82 metros de altura y 73 kilos de peso, el santomerano es un espigado 9, número que lleva en el FC Cartagena, aunque no se caracteriza por anotar goles de cabeza, sino por estar en el sitio ideal en el momento justo.
Su comienzo de temporada fue espectacular, ya que logró ocho tantos en 16 partidos, y, tras estar varias jornadas sin anotar, despertó para ser uno de los héroes de la remontada ante el Cádiz (4-1) en uno de esos encuentros que tardarán mucho en irse de las mentes de los hinchas albinegros.
Además de su 'hat-trick' en la Copa y los dos tantos del viernes, Toché anotó dos goles contra el Salamanca en la decimosexta jornada de Liga y fue el protagonista en muchos de los otros tantos de su equipo, bien dando el pase al anotador o sacando su faceta de luchador para robar balones y poner el peligro en las botas de sus compañeros.
El murciano, parco en palabras, es un jugador que piensa más en el éxito colectivo que en el personal. Así explicó a esta redacción que está satisfecho por sus estadísticas como goleador, pero que "lo importante es el buen momento que está teniendo el Cartagena", y, aunque no quiere hablar de ascenso, "es un objetivo que está ahí y que no hay que descartar".
David Buitrago, director deportivo albinegro, siempre ha tenido al santomerano en su agenda y esta temporada ha demostrado que tenía razones fundadas en ese seguimiento. Su interés, junto a la insistencia de Juan Ignacio Martínez, hicieron que Paco Gómez apostase por este jugador. A falta de catorce jornadas para que concluya la Liga, los dirigentes del FC Cartagena saben que el sueño del ascenso pasa porque el ariete esté acertado de cara a la portería contraria.
Sus gustos musicales, la referida afición que marca su vida, son curiosos, pues sus grupos preferidos siempre han sido los grupos de su Santomera natal, Kabañola Rock y Sarna, formados por amigos personales suyos.
Además, pocos saben que Toché es un deportista multidisciplinar, pues también destacó jugando al hockey, una disciplina en la que llegó a participar en los campeonatos nacionales.
La constancia y ganas de dedicarse al fútbol le llevaron a las bases del Atlético de Madrid, donde los que lo conocían no dudaron ni un instante en que estaba destinado a triunfar en grandes equipos, pero no contaban con las zancadillas de la vida en forma de lesiones que frenaron su espectacular progresión y lo relegaron a pasearse por equipos de Segunda División para ver de reojo en varias ocasiones la Primera División.
En junio pasado, José Verdú tenía claro que quería volver a su tierra para estar cerca de su familia. El fichaje de Juan Ignacio por el FC Cartagena le abría las puertas del conjunto albinegro y no se lo pensó dos veces cuando el alicantino le llamó para decirle que el proyecto cartagenerista iba en serio.
Partido tras partido demuestra sus ganas de volver a ser el que era antes de que las lesiones le importunaran su tranquila existencia y sus movimientos sobre los campos de fútbol.
Pero los grandes hombres se hacen superando la adversidad y levantándose cada vez que caen. Toché es uno de ellos y ha tomado impulso desde el suelo para dar dos pasos cuando la vida le permitía dar sólo uno.
Los cinco goles de la temporada pasada en Albacete fueron la primera piedra del nuevo proyecto futbolístico en la vida de Toché. Esta campaña está creciendo de forma paralela al FC Cartagena y su nombre está siendo coreado por una afición que necesita de ídolos para soñar con jugar en Primera División. Toché está opositando para ser uno de ellos y ya tiene parte del camino abierto. Sólo falta llegar a la meta.