ÁNGELA MORENO
Un pequeño detalle, como diría Lucas Alcaraz, y mucha solidez defensiva permitieron al Real Murcia asaltar 'alcatraz' y lograr un triunfo vital que le permite demostrar que su mejoría no ha sido cosa de un día y escapar a cuatro puntos de la zona de descenso, aunque los granas tendrán que esperar para ver lo que hoy ocurra en el Albacete-Celta.
José González le ganó durante todo el encuentro la batalla a un Lucas Alcaraz que se vio sorprendido por un equipo que utilizaba las mismas armas que tanto caracterizan el sistema del granadino. Y es que los granas apostaron por un fútbol basado en la solidez defensiva, luchando por todos los rebotes, controlando cada momento del partido y aprovechando "un pequeño detalle", o mejor dicho un cabezazo de Chando, para adelantarse en el marcador en el minuto 20.
Pese al poco fútbol que se vio ayer sobre el Nuevo Arcángel, lo cierto es que los de José González fueron los únicos que ofrecieron algo, que se mostraron con corazón y que consiguieron frenar a un rival cuyo juego consiste en buscar a su referencia en ataque, Pepe Díaz, quien no tuvo su día gracias a la buena actuación, hasta el punto de ser pegajosa, de Iñaki Bea.
Muy pronto se vio la superioridad del Murcia en el centro del campo, donde la presión grana acabó con cualquier opción de juego de Scotti y Lizio, que no conseguían enganchar con los hombres de arriba.
El que sí marcaba diferencias era Pedro, quien estaba en todas las llegadas al área rival de su equipo. El alicantino, apoyado en la banda izquierda por un 'crecido' Sergio Escudero, se movía a sus anchas, aunque sus balones no eran aprovechados por Natalio, quien sigue en un bache de juego. El delantero, como si estuviese cabreado con el mundo, no acaba de encontrar su sitio en los últimos partidos y, pese a disponer de ocasiones de gol, no ve puerta, como le ocurrió nada más comenzar el encuentro (4').
El Murcia pisaba el área rival, algo que no hacía el Córdoba, permitiendo a Elía disfrutar del paso de los minutos sin tener que intervenir.
Los pelotazos y los cabezazos en el centro del campo hacían que el balón estuviese más tiempo en el aire que sobre el césped, lo que acaba con el espectáculo del fútbol. En esas, el Murcia fue el primero en ver portería, después de que Chando rematase de cabeza una falta botada por Bruno. Gol de los que le gustan a Lucas Alcaraz, gran amante de todo lo que no sea jugar al fútbol, y la estrategia no lo es; aunque esta vez no fue su equipo el que lo marcó sino el rival.
El 0-1 permitió al Murcia respirar y centrarse en sujetar cualquier posible aproximación del Córdoba, algo que no fue necesario en los primeros cuarenta y cinco minutos, donde los blanquiverdes no ofrecieron oposición pese a sus buenos números en casa.
El paso por el vestuario despertó a los locales y adormiló a los visitantes, que disputaron sus peores minutos. El Córdoba, con las novedades de Asen y José Vega en el once, salió crecido y empezó a pisar el área de Elía, bien cubierto por Sergio Fernández e Iñaki Bea. Pero la velocidad que intentaban imprimir Scotti y Arteaga no era la suficiente, y Pepe Díaz y Asen no recibían con claridad.
Así fueron pasando los minutos, lo que volvió a dar seguridad a un conjunto grana que en el minuto 59 y, tras la mejor jugada del partido en la que intervinieron Albiol, Natalio y Pedro, pudo aumentar distancias, pero el delantero valenciano estrelló el balón en el lateral de la red.
La inteligencia primó en los instantes finales del encuentro y ahí el Murcia sacó un notable, sabiendo adormilar el choque, controlar el balón y frenar cualquier reacción de los de Lucas Alcaraz. A ello contribuyeron los cambios de José González, quien en busca de tener el esférico puso en escena a Albiol en detrimento de un apagado Isaac, quien no fue el de otros partidos, y a Kike, quien sustituyó a Chando. Al final el asalto a 'alcatraz' fue posible, como también lo es la brecha que se abre en la clasificación y que puede ser confirmada esta tarde, ya que de perder el Albacete, los granas se quedarían a cuatro puntos del descenso.