ÁLVARO FAES
Les ha costado sangre sudor y lágrimas pero lo han conseguido. El equipo español, con sede en Murcia, el Hispania Racing Team, estará hoy en los entrenamientos libres de Bahrein y cumplirá los primeros kilómetros de un sueño que para alguno se volvió pesadilla.
El equipo es ahora propiedad del empresario afincado en Murcia José Ramón Carabante, que se paseaba ayer por el paddock orgulloso del trabajo de sus chicos. "Después de llegar aquí no nos podíamos echar atrás. Nos faltan muchos kilómetros y hay gente que lleva días durmiendo un par de horas. Tenemos cuatro carreras para hacer nuestros test particulares y centrarnos más a partir de Barcelona", explicó.
El coche pasó ayer las pruebas de seguridad de la FIA y en el box arrancaron el motor. Todo fue bien. En los libres de hoy podrán hacer poco. Serán dos sesiones de una hora y media que deberán utilizar para verificar todos los sistemas.
La puesta en marcha de esta escudería se presentaba casi como una misión imposible, debido a la celeridad con la que han tenido que desarrollarse los acontecimientos en los últimos meses. De hecho, el monoplaza con motor Cosworth y la carrocería Dallara fue presentado la semana pasada en la capital del Segura, después de unos días frenéticos para terminar el coche.
Además, el Consejo Mundial del Deporte del Motor, reunido ayer en Bahrein, decidió conceder la superlicencia necesaria para competir en el Campeonato del Mundo de Fórmula Uno al piloto indio del equipo Hispania, Karun Chandhok. El Consejo Mundial tomó esta decisión tras comprobar los kilómetros que había hecho en anteriores pruebas en Fórmula Uno y sus participantes en los campeonatos de GP2.
Desde el nacimiento de la escudería, han sido multitud de informaciones las que han aparecido informando sobre posibles compradores interesados en el equipo de Carabante.