ERNESTO FERNÁNDEZ
Ojalá que no llueva en el Mundial, y no me refiero al que se va a disputar dentro de tres meses en Sudáfrica, me refiero al que pretenden organizar de forma conjunta España y Portugal bien para el 2018 o para el 2022. El hecho de que las autoridades estén preparando todo lo necesario para que Nueva Condomina aspire a ser una de las sedes de la cita futbolística más importante que se celebra cada cuatro veranos puede provocar ciertas sonrisas entre los que visitan el estadio murciano con cierta regularidad.
Cada vez que caen cuatro gotas, ya se ha convertido en habitual la imagen de la gente desplazándose en masa para buscar en la parte más elevada del estadio un hueco en el que protegerse. Una estampa poco agradable en pleno siglo XXI para un campo, Nueva Condomina, que aspira a ser sede de un Mundial que hoy por hoy se le queda muy lejos.
Vaya por delante que la instalación es bonita y que, en líneas generales, está muy bien adaptada desde el punto de vista arquitectónico. Ahora bien, primero se vendió que era un campo cinco estrellas. Con el paso del tiempo, los 'malvados' periodistas sacaron a la luz que era una instalación considerada de forma oficial como cuatro estrellas, teniendo en cuenta que su aforo no alcanza para las 40.000 personas. Entonces apareció Jesús Samper, el dueño del Murcia, para decir en una entrevista que "en Murcia de todas formas casi nunca llueve", refiriéndose a las zonas del estadio en las que el público se moja. Bueno, pues ayer tenía que haber estado el señor Samper en el palco para haberle dado una explicación a los cientos de aficionados que tuvieron, a mitad del encuentro, que buscar recovecos por la tribuna alta para protegerse de la molesta lluvia.
Ya era norma habitual en la Región que cada vez que la climatología se ponía un poco caprichosa y caían desde el cielo cuatro gotas, aparecieran los paraguas y los chubasqueros en la vieja Condomina. Pero resulta que incluso estrenando una instalación de construcción nueva, nadie tuvo la suficiente vista como para cubrir el techo del estadio de forma que ninguno de los seguidores tenga que soportar las inclemencias del tiempo, al margen del frío y del calor, factores contra los que difícilmente se puede luchar, pero no es el caso de la lluvia, con tan fácil remedio como haber cubierto mayor parte del estadio.
José Miguel Monje Carrillo, presidente de la Federación Murciana de Fútbol y quien pasará a la historia por el regidor que más promesas ha dejado en el aire sin cumplir, tendrá que frenar su euforia a la hora de ensalzar las virtudes de Nueva Condomina, ya que la mayoría de campos nuevos que se han levantado en España en los últimos años tienen la suficiente cubierta como para que sus aficionados no se mojen.
Lo único que hizo que los fieles seguidores granas no tuvieran que soportar un 'día de perros' fue que al final el canterano Kike García logró igualar la contienda. Un punto que permite al Murcia no volver a entrar a los puestos de descenso y que confirma que el equipo sigue mostrando una leve mejoría que cada jornada se aprecia más sobre el campo, aunque quedan muchas cosas por mejorar en este tramo final del campeonato en Segunda.