Lance Armstrong ratificó durante la etapa de ayer que está en un buen momento de forma. El estadounidense estuvo muy activo durante toda la jornada, en la que siempre estuvo escoltado por sus compañeros, sobre todo los españoles Chechu Rubiera y Haimar Zubeldia. El primero es su fiel escudero desde hace años y siempre cuenta con el asturiano para el Tour de Francia.
El americano casi siempre viajó en las primeras posiciones del pelotón, sin duda alguna, para evitar los contratiempos que se viven en la parte final. De hecho, en la subida al alto de Portmán, el último de la jornada, que se encontraba a 37 kilómetros de la meta, Armstrong realizó toda la subida en cabeza junto a Rubiera y los corredores del Rabobank, que tiraban del grupo para tratar de tirar abajo la fuga de cuatro componentes que en esos momentos rodaba con un minuto de adelanto.
Lance Armstrong se dejó llevar en el sprint final, en el que acabó en el puesto 46 de 55 unidades. Junto a él también entraron otros favoritos para el triunfo final, como el holandés Pierter Weening (puesto 42), Bradley Wiggins (29), Denis Menchov (33) o Frantisev Rabon (Columbia). Ninguna de las principales figuras de la carrera quedaron descolgadas en el segundo grupo.
Asimismo, se registraron dos abandonos, el del holandés Huub Duyn, del equipo Netapp, y del francés Stephane Rossetto, del Vacansoleil.