CAYETANO MONTIEL
La plantilla del Lorca Deportiva no está dispuesta a seguir creyendo todas las historias que cada semana le cuenta el actual dirigente, Ángel Presa, como argumento en el retraso del pago de las nóminas, en concreto la de diciembre y la de enero.
Presa anunció a bombo y platillo el pasado mes de agosto que él era esta temporada el único responsable de la gestión del club lorquino y que no ocurriría como en la pasada campaña, que cada día cinco de cada mes, se abonaría la mensualidad correspondiente. Hasta ahora los jugadores habían defendido la gestión de Ángel Presa ya que algunos de ellos son representados por su hermano Fernando, pero la paciencia se les ha terminado y la defensa que han estado haciendo hasta ahora de sus jefes, se ha vuelto contra ellos mismos ya que en el entrenamiento de ayer lunes hubo un intento de plante.
Un grupo de jugadores estaba dispuesto a no llevar a cabo el primer entrenamiento de la semana en señal de protesta, pero otros querían seguir dando confianza a Presa. Despues de una larga deliberación, en el mismo vestuario, decidieron ponerse a las órdenes de Julio Algar para empezar el trabajo pensando en el choque de mañana miércoles ante el Gramanet, ya que horas antes habían mantenido una reunión entre Presa y el capitán, Gero Miñarro, en la que se pidió a la plantilla que diera dos días de margen.