M. FERNÁNDEZ. PALMA DE MALLORCA
Alejandro Valverde es la gran figura de la Challenge Ciclista a Mallorca de este año, que se inicia hoy. El murciano del Caisse d'Epargne se ha fijado como objetivo el Tour de Francia y en la isla cumple con su segunda cita del calendario. "Este año hemos empezado un poco antes, en Australia", afirma mientras se acomoda en un sillón. "Estamos cogiendo la forma y hemos elegido un principio de temporada exigente", señala.
Correr la Challenge no es casual. Es un clásico en el calendario y a Valverde le trae buenos recuerdos, ya que en Mallorca consiguió su primer triunfo como profesional. "Es un buena vuelta y hay buen clima, está muy bien", destaca, y señala que "este año hay etapas más equilibradas, quizás es más dura que otros años".
El murciano afirma que aún no tiene decidido qué etapas disputará. "Salgo el primer día y luego ya veremos", señala, aunque sí tiene claro a quién dedicará el triunfo si vence algún día: "A mi hijo". Nació el pasado 29 de enero y casi no ha tenido tiempo de verlo.
Valverde cree que no está para luchar por el triunfo final, pero apunta a sus compañeros. "Luis León está muy bien, pero no sé si saldrá todos los días -sólo correrá tres de los cinco-. Creo que tiene más opciones José Joaquín Rojas", asegura.
"La ilusión es estar en el podio de Tour de Francia", declara sin dudar sobre su objetivo de esta temporada, y afirma que "Contador es el máximo rival" para la carrera gala. "Pero antes también tenemos otros objetivos", afirma en referencia a otras pequeñas vueltas y a las clásicas, ya que el Caisse d'Epargne tiene este año "un gran equipo. A nivel mundial, de los mejores".