DIONI GARCÍA
Tres horas después de regresar de Australia, donde Nicolás Almagro cayó en los cuartos de final del primer Grand Slam de la temporada, el murciano se metió en el quirófano para ser intervenido de la rotura del escafoides de su mano izquierda. El tenista se puso en las manos del doctor Francisco Martínez en la clínica Ibermutuamur y dentro de quince días podrá regresar a las pistas en el torneo de Buenos Aires, por lo que su calendario seguirá según los planes previsto, puesto que con anterioridad ya había renunciado a participar en Brasil, que se disputa dentro de una semana.
Francisco Martínez explicó a esta redacción que la intervención fue satisfactoria. Le redujo el hueso y le puso un tornillo en la zona afectada. Por la noche, el jugador abandonó el centro hospitalario y el próximo lunes volverá a los entrenamientos con su entrenador, José Perlas.
Almagro se lesionó antes del Abierto de Australia. Pese a ello, disputó el torneo y lo hizo con una protección. Llegó a la tercera ronda, igualando su mejor resultado en el primer Grand Slam de la temporada.
Hoy empezará la rehabilitación y el lunes empezará a entrenar, aunque con una prótesis especial que le realizará el propio Martínez. La noticia positiva para el murciano es que su calendario no se verá afectado en una temporada muy importante, en la que espera acercarse de nuevo al 'top 10' mundial, como hizo en 2008, cuando estuvo en el puesto once del ránking.
Mientras tanto, en las pistas de Melbourne Park continúa el torneo. Lo más destacado de ayer fueron los triunfos de Roger Federer y el francés Jo-Wilfried Tsonga, verdugo de Almagro, quienes se enfrentarán en una de las semifinales. En la otra se verán las caras Marin Cilic y el británico Andy Murray. En el cuadro femenino saltó la sorpresa al eliminar la china Na Li a Venus Williams. Su hermana Serena, número uno del mundo, sí que ganó.