EFE. MELBOURNE
Fernando Verdasco y el murciano Nicolás Almagro lucharon durante más de tres horas y media cada uno, forzaron el quinto set pero se quedaron a la orilla de los cuartos de final del Abierto de Australia, varados frente al ruso Nikolay Davydenko y el francés Jo-Wilfried Tsonga, respectivamente. Almagro cayó ante Tsonga, finalista en 2008, por por 6-3, 6-4, 4-6, 6-7 (6) y 9-7, después de tres horas y 33 minutos.
El cambio que ha ofrecido en Australia este año Nicolás Almagro le alentó después de su derrota ante Tsonga a asegurar que su objetivo ahora era entrar entre los diez primeros. El murciano ha dado un cambio radical en su carrera al trasladar su domicilio a Barcelona, para fijar allí su base de entrenamientos con José Perlas. En Melbourne, donde el año pasado cayó en la tercera ronda, ha mostrado una gran seriedad en sus partidos, y quizás, como él mismo expresó, le faltó "algo de suerte" para vencer a Tsonga.
Antes de llegar a los octavos Almagro había ganado dos partidos a cinco sets, contra el belga Xavier Malisse y el alemán Benjamin Becker. Luego derrotó al colombiano Alejando Falla en tres, pero fue capaz de forzar a Tsonga a su primer encuentro en cinco mangas, e incluso hacerle temblar remontando.
Todo esto a pesar de sus dolores en la muñeca izquierda lesionada en Auckland que le impidieron jugar esas primeras mangas con tranquilidad. Tiene roto el escafoides y a su regreso tendrá que pasar por el quirófano de forma inevitable.
Una vez colocado bien el vendaje y su muñequera en su sitio, Almagro niveló el partido de forma admirable, y dispuso de un primer punto de rotura en el séptimo juego. Luego llegarían otros dos en décimo tercero, uno de ellos tras una extraordinaria jugada en la que defendió dos remates de Tsonga y acertó a colocar su derecha cerca de la línea.
"Faltó un poco de suerte", se lamentó Almagro, "si hubiera conseguido restar ese punto a lo mejor hubiera cambiado ese resultado. Eso es pasado ya, el presente dice que la victoria es suya y el futuro para mi es bastante positivo", fueron sus conclusiones.
El francés, muy agresivo y acercándose a la red en cuanto podía, concretó su victoria en el décimo sexto, resolviendo el partido con una fácil volea de derecha. Y ahora se medirá con el serbio Novak Djokovic, su verdugo en la final del 2008, que fue el que tuvo más fácil su acceso a los cuartos, al derrotar al polaco Lukasz Kubot, 86 del mundo, por 6-1, 6-2 y 7-5.
Verdasco, semifinalista el pasado año, cuando disputó uno de los mejores partidos del torneo ante Rafael Nadal, cayó ante el incombustible Davydenko por 6-2, 7-5, 4-6, 6-7 (5) y 6-3, en tres horas y 57 minutos. Eliminados ambos, el tenis español se queda únicamente con Rafael Nadal, el último de los 13 que iniciaron el cuadro masculino, y que hoy se enfrenta con el británico Andy Murray en los cuartos de final.
Martínez, fuera de combate
La tenista yeclana María José Martínez, la mejor tenista española del año, junto a su compañera Nuria Llagostera, cayó eliminada en dobles después de no poder con la pareja Kirilenko-Radwanska por 6-1 y 6-2.