DAVID CANELLADA/ EFE
La red de narcotraficantes desarticulada en las últimas semanas en Murcia tenía un servicio de venta de cocaína 'a domicilio'. Además, y según informaron ayer fuentes de la Jefatura Superior de Policía Nacional de Murcia, la droga también se distribuía en diversos locales de ocio en la Región.
Según las mismas fuentes, los responsables de la organización se desplazaban personalmente a Madrid y Valencia para contactar con distribuidores de estupefacientes de estas ciudades y negociar la adquisición de diferentes cantidades de cocaína, habitualmente cercanas a los dos kilogramos. Una vez acordados los términos de la compra y, previo pago de su importe, los envíos pasaban a ser gestionados por otros integrantes de la organización de menor rango, que se ocupaban de su traslado a Murcia y su ocultación en pisos de seguridad.
Una vez que los paquetes con la droga estaban en Murcia, éstos eran fraccionados para atender los pedidos de los compradores intermedios, que adquirían cantidades de entre 50 y 300 gramos para después distribuirla a menor escala en establecimientos de ocio o, incluso, llevándola directamente hasta el consumidor final en un servicio de atención a domicilio.
Las cantidades adquiridas por la organización eran de unos dos kilogramos semanales, que después de ser adulterados y mezclados con otras sustancias, proporcionaban una ganancia neta de unos 25.000 euros por kilogramo. Las investigaciones -desarrolladas por el Grupo IV de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado de la Policía Nacional (Udyco) bajo la supervisión del Juzgado de Instrucción número 1 de Murcia- han puesto de manifiesto las rígidas medidas de seguridad empleadas por los integrantes de la organización, algunos de los cuáles disponían de documentación falsa con el objeto de proteger su identidad y facilitar un eventual abandono del país en caso de urgencia.
La última fase de la operación -que se desarrolló en varias localidades, como Cartagena, Las Torres de Cotillas o las pedanías murcianas de El Puntal, Churra, La Alberca, Beniaján y Puente Tocinos- se inició el pasado mes de noviembre, cuando se produjeron las primeras detenciones. A principios de diciembre, los agentes llevaron a cabo nuevas detenciones y realizaron varios registros.