J. F. P.
El Club Baloncesto Murcia de José Ramón Carabante ha encomendado la salvación del equipo, colista de la ACB con sólo dos victorias en las once jornadas disputadas, al técnico catalán Eduard 'Edu' Torres.
La entidad murciana anunció ayer el fichaje de Torres como técnico de su primer equipo hasta final de temporada -sin cláusula de renovación-, y esta mañana dirigirá su primera sesión de trabajo tras ser presentado a las 10.00 horas en el Palacio de los Deportes.
Edu Torres, sustituto de Moncho Fernández, recibió en 2002 el Trofeo Antonio Díaz Miguel al Mejor Entrenador ACB y ha entrenado a equipos como Plus Pujol Lleida de la LEB Oro, desde el 2006 al 2009, así como dos campañas (del 2004 al 2006) al Girona en la Liga ACB.
Para el director deportivo del CB Murcia, Paco Guillem, "es un entrenador con amplia experiencia en la ACB".
"Torres ha vivido situaciones similares a la que ahora se va a encontrar aquí y que ha resuelto con éxito, como hizo en Girona, cogiendo al equipo en la última posición y dejándolo a una victoria del 'play-offs'", indicó.
"Se caracteriza por su profesionalidad, por cuidar cada detalle de su trabajo y por poseer un marcado carácter competitivo, que sabe trasladar a sus jugadores", manifestó Paco Guillem.
La plantilla, a la espera
A pesar de que se había rumoreado de que, además de Moncho Fernández, algún jugador del primer equipo podía ser despedido por bajo rendimiento, el director deportivo aclaró ayer que, de momento, el club no se plantea medidas de este tipo. En principio, los gestores del CB Murcia esperarán a que Edu Torres comience a trabajar con los jugadores, y tendrá que ser el nuevo técnico el que informe si conviene o no realizar algún cambio en el grupo.
Guillem desveló, no obstante, que hace unas semanas sondearon el mercado para tratar de reforzar el equipo, pero que al final lo descartaron porque, o bien los jugadores que podían contratar no mejoraban a los que hay en el club, o, en otros casos, sus pretensiones económicas estaban por encima del alcance del CB Murcia, que, pese a que cuenta con suculentas ayudas públicas, dispone de uno de los presupuestos más bajos de la ACB y continúa sin un patrocinador principal.