Los seguidores del FC Cartagena que no pudieron viajar a Soria para seguir a su equipo in situ no quisieron perderse la evolución de sus jugadores en directo y llenaron muchos de los bares de Cartagena para seguir el choque por televisión. La hora de comienzo del encuentro, las seis de la tarde, era propicia y los aficionados no quisieron dejar pasar la oportunidad de tomarse el café viendo la retransmisión del partido en compañía. Aunque al final el resultado no acompañó a sus jugadores y tuvieron una fiesta agridulce, no dejaron de divertirse y estuvieron muy pendientes hasta última hora por si se producía el milagro de la remontada albinegra, algo que no se produjo.