E. FERNÁNDEZ
El cargo de director deportivo en el Murcia ha terminado quemando a todas las personas que lo han ostentado en estos últimos diez años, desde que Jesús Samper se hizo con las riendas del club. Después de las informaciones de Onda Regional en las que se puso de relieve que Samper ya ha tomado la decisión de 'cargarse' a José Antonio García Franco, el actual director deportivo del equipo, sólo hace falta echar la vista atrás para ver lo que le ha ocurrido en este puesto a sus antecesores en la última década. Eduardo 'Chato' González, Juan Antonio Samper y Mario Armando Husillos han sido los otros responsables de la parcela técnica que tuvieron que dejar el club por la puerta de atrás.
Cuando Samper desembarcó en la campaña 98-99, su grupo decidió que fuera el Chato González el nuevo director deportivo del equipo. Asumió el cargo en 1999 y en 2002 se vio relegado a un segundo plano. Descendió al Murcia desde el banquillo a Tercera División y después pasó con más pena que gloria por los despachos hasta la llegada de Juan Antonio Samper.
El hermano de Jesús Samper aguantó un año en estas tareas. Desde 2003 hasta 2004. Entre sus fracasos más sonados figura la confección de la plantilla del equipo que militó en Primera en la campaña 2003-2004 y que terminó haciendo el ridículo en casa y por todos los campos de España. Su época tuvo muchas sombras y pocas luces. Los fracasos de los fichajes de jugadores como Míchel o Esnáider no dieron el resultado esperado. En su apartado de logros sólo se puede destacar el fichaje de un joven canterano del Madrid llamado Luis García que más tarde fue internacional, quien ahora defiende los colores del Espanyol y por quien el Murcia obtuvo una 'inyección' económica traspasándolo al Mallorca, al igual que ocurrió con otros jugadores como Daniel Jensen, lo que provocó que el club acabara el año con un superávit de 900.000 euros. Todo lo demás fue desastroso.
Antes de que las críticas al hermano del presidente fueran a mayores y tras el descalabro de Primera División, Samper decidió en 2004 contratar los servicios de Mario Armando Husillos, quien aguantó en el club hasta poco antes de la llegada de Lucas Alcaraz. El argentino, ex jugador del Murcia y del Cartagena, y quien se dedicaba a la intermediación y representación de jugadores, llegó al Murcia para 'patinar' por completo en la parcela deportiva. Sus conexiones con el fútbol suramericano, con el agente Dardo Di Marchi y la influencia del consejero Cotorruelo sobre Samper propiciaron el desembarco de algunos jugadores todavía recordados por la afición como Aureliano Torres y Nico Medina que resultaron, a la postre, desastrosos para sus intereses debido a que pasaron a la historia como algunos de los peores jugadores que han vestido la elástica grana. Además, la afición pidió su dimisión desde la grada al entender que su política de fichajes fue muy perjudicial para el equipo.
Ahora mismo es el murciano José Antonio García Franco el director deportivo grana, puesto que le dio Samper en el 2003. Al parecer sus días están contados como miembro de la cúpula. Desde que llegó al club como secretario técnico siempre ha reclamado más poder. Samper confió en su persona esta temporada y el equipo ahora es colista, situación que ha provocado que aparezcan informaciones que sitúan al de La Ñora volviendo a su puesto de funcionario.
Dos casos especiales
En los últimos diez años ha habido dos casos especiales en el apartado de la dirección deportiva referido a dos entrenadores, David Vidal y Lucas Alcaraz. Además de ser los dos últimos técnicos que llevaron al Murcia a Primera, también coinciden en que, bien por unos motivos o por otros, los dos asumieron el cargo de director deportivo. A Vidal fue por una simple cuestión administrativa para que su despido fuera más económico, mientras que con Lucas fue el propio Samper quien le pidió que se encargara de confeccionar el equipo, además de entrenarlo.