ÁREA 11. A CORUÑA
El Deportivo, que nunca había perdido una eliminatoria en la que hubiera logrado un 0-1 en el partido de ida, consiguió el pase a los octavos de final de la Copa del Rey con mucho sufrimiento ante un Real Murcia al que le faltó pegada para dejar en la cuneta al equipo coruñés. El equipo de José González, que llevó la iniciativa y tuvo claras ocasiones de gol, sobre todo en una notable primera parte, acusó la expulsión de Iñaki Bea en la segunda mitad.
Pese a ello dispuso de ocasiones hasta en los compases finales, convirtiendo en angustiosa la clasificación del conjunto herculino. Consciente de que la única opción que tenía de seguir adelante en el torneo del k.o. era marcar en Riazor, el Murcia salió con una clara vocación ofensiva y no tardó en disponer de una clarísima oportunidad para nivelar la eliminatoria.
Corría el minuto 6 cuando Natalio recibió un pase en profundidad que le dejó solo ante Manu. Sorteó al meta con alguna duda pero consiguió rematar algo escorado a puerta y su disparo se estrelló en el poste.
El conjunto pimentonero bloqueó la salida de juego deportivista y, salvo en lances aislados, tuvo una primera parte plácida, lo que le permitió ganar en confianza para seguir probando suerte ante la meta de Manu. Lo intentó, a los 21 minutos, desde la frontal del área Capdevila tras un mal despeje de la zaga local, pero su remate salió fuera.
Siguió disponiendo el Murcia de aproximaciones que llevaron la inquietud al equipo coruñés, aunque las resoluciones de las jugadas adolecieron de la contundencia necesaria.
El peligro merodeó el área de Manu, pero eran llegadas tibias, sin el engarce final en el último paso o sin buena definición.
Movió el banquillo José González buscando solventar con Mario Rosas y Bruno los problemas ofensivos, pero se encontró el Murcia con un penalti en contra, cometido por Sergio sobre Adrián y que le costó la expulsión a Iñaki Bea por protestar. Sergio, el deportivista, con paradiña, lanzó defectuosamente el penalti, que se perdió a la derecha de Alberto.
Ocasiones de Ochoa y Kike
El Murcia tuvo su penúltima oportunidad con el tiempo casi cumplido a la salida de un córner. Lo botó desde la parte izquierda Bruno y el cabezazo de Ochoa se marchó junto al poste. En el tiempo suplementario, la zaga local envió a córner un balón de oro que Kike García había puesto a Mejía en boca de gol.