ROBERTO MORALES. EFE
El argentino Gonzalo Higuaín se ganó la titularidad en el Real Madrid, con dos goles que dan oxígeno al chileno Manuel Pellegrini en el banquillo, y castigaron a un Getafe blando, al que le faltó valentía para ir a por el partido ante un rival en inferioridad numérica durante 62 minutos por la expulsión de Raúl Albiol.
Higuaín volvió a ser héroe de un encuentro ante el Getafe. Autor del gol que mantuvo la fe la pasada campaña, segundos después del ataque de locura de Pepe y el penalti parado de Iker Casillas, en esta ocasión sacó a su equipo del apuro, demostrando lo injusta que era su situación al pasar de ser indiscutible a suplente.
Cada temporada el duelo entre Real Madrid y Getafe da mucho que hablar. Ha pasado de ser un partido entre equipos amigos, a un choque de alta tensión en el que cuando no son goles surrealistas, son peleas, caídas blancas con estrépito y siempre polémica, mucha polémica.
Una sonora pitada recibió a los jugadores madridistas por el ridículo de Alcorcón en la Copa del Rey, y el sonido de viento se volvió después hacia el colegiado Mateu Lahoz, por una expulsión rigurosa a Raúl Albiol que marcó el partido.
Pide tiempo Manuel Pellegrini para cambiar el estilo y encontrar efectividad. La paciencia no existe en los grandes. Con la soga al cuello decidió probar con varios extremos.