DIONI GARCÍA
El baloncesto español ha tenido grandes impulsores. Nico Buscató, Emiliano, Antonio Díaz Miguel y Fernando Martín, entre otros muchos, dejaron su impronta en las canchas. En el mundo de la comunicación también hay personajes que han dejado huella, como Pedro Barthe, Moncho Monsalve, quien imparte un clinic cada vez que se pone delante de un micrófono, y Andrés Montes, quien se fue el pasado viernes con sólo 53 años de edad. Si el periodista con más talento que ha tenido el baloncesto hubiera transmitido el encuentro de ayer entre el CB Murcia y el Manresa, habría calificado de 'pincho de merluza' el tapón que Faverani le puso a Alzamora; Chris Moss, quien salió de la pista entre los aplausos del público, sería un 'jugón'; y hubiera gritado 'ta-ta-ta' cada vez que Vujanic anotaba un triple. Montes no dejaba a nadie indiferente. O te gustaba o no. Así es la gente con talento, que nunca pasa desapercibida.
La ACB no tuvo el detalle de decicarle un minuto de silencio a una de las personas que más ha contribuido a la difusión del baloncesto, pero el locutor del Palacio sí que pidió en el descanso del partido una ovación para el creador de 'la vida puede ser maravillosa'. La afición de Murcia, en pie, tributó un respetuoso homenaje al periodista fallecido, quien ayer fue incinerado en la intimidad en Madrid. Incluso Pau Gasol se despidió de él a través de su web: "Hasta siempre Andrés, E.T. te echará de menos", decía el mejor jugador de la historia del baloncesto español.
La afición se divirtió a la vez que sufrió con su equipo, como le ocurrió al nuevo propietario del club, José Ramón Carabante, el hombre que también ha traído la Fórmula Uno a la Región y que acudió por primera vez a un partido en casa de la ACB de sus chicos. Después de firmar el sábado el acuerdo con la Comunidad Autónoma para que el Campos Meta se instale en el Parque Tecnológico de Fuente Álamo, el empresario fue talismán para los de Moncho Fernández, que sumaron su primera victoria de la temporada vistiendo la segunda indumentaria, la blanca, y no la roja para evitar la coincidencia con el Manresa, que olvidó su camiseta reserva.
Al público, pese a que el equipo no había ganado hasta ayer, se le nota bastante optimista. Sólo hacía falta ver la pancarta con la que apareció el grupo de jóvenes que la temporada pasada crearon la 'Peña Lamont Barnes', en la que se leía: 'Tengo una corazonada. Play offs ACB'.
Otra buena noticia para finalizar. En el banquillo había dos jugadores murcianos, José Antonio Marco, quien se volvió a marcar un buen partido, y Marcos Molina. Éste, por contra, no pudo de disfrutar de sus primeros minutos. Seguro que tendrá más oportunidades.