José Ramón Carabante, empresario malagueño afincado en Murcia y propietario del Grupo 2002, alabó ayer la perseverancia que ha mostrado Murcia para hacerse con la sede de la escudería de Fórmula Uno cuando había una dura competencia por conseguirlo. En este sentido, el presidente de Campos Meta comentó que "casi todas las comunidades han llamado interesándose por acoger a la escudería y las que más han apostado son Valencia y Murcia", aunque desveló que también Andalucía y País Vasco pujaron con fuerza. "La diferencia ha estado en que a Adrián Campos el presidente de la Comunitat Valenciana, Francisco Camps, tardó dos semanas en recibirle y a mí el presidente de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, me atendió al día siguiente de pedírselo, y ya se sabe que en Fórmula Uno sacar dos segundos de ventaja es fundamental. Eso ha sido clave para que este proyecto venga a Murcia, aunque otras regiones como Andalucía o el País Vasco también apostaron con fuerza", señaló. Carabante recordó que, desde el primer momento, trabajó para que el equipo y toda su infraestructura se instalaran en Murcia e, irónicamente, lamentó que Adrián Campos, natural de Alzira, haya tenido que ver cómo la escudería abandona Valencia después de tantos años.