ÁREA 11. FUENLABRADA
La historia del primer partido ante el Caja Laboral se volvió a repetir en Fuenlabrada. Una falta antideportiva, esta vez de Delininkaitis, llevó a la debacle del Murcia en el tercer cuarto que le deja como colista de ACB tras dos derrotas en otros tantos partidos.
El choque comenzó mal para el CB Murcia ya que los madrileños con dos triples de Fitch quisieron demostrar que su victoria ante Unicaja en la primera jornada no fue casualidad. Sin embargo, Robles dio la réplica con otro lanzamiento exterior para inaugurar su cuenta anotadora en su partido trescientos en ACB. La alternancia en el luminoso fue continua durante un primer periodo que deparó ataques eléctricos debido a la velocidad que ambos equipos imprimieron al juego. Los catorce puntos de Fitch, impecable desde el perímetro, fueron un lastre continuo para el Murcia, que gracias a la aportación ofensiva de Robles y Moss mitigó males mayores, llegando al final del periodo 23-19.
La entrada en cancha de Marco dio otro aire a los hombres de Moncho Fernández. El base visitante dio con su dirección de juego la templanza y serenidad que le había faltado a los suyos hasta entonces, a la vez que asistía a los hombres exteriores.
El partido seguía con un marcador muy apretado y solo la ausencia sobre el parqué de Fitch permitió al Murcia tomar aire. Un triple sobre la bocina de Scepanovic amplió a cuatro (36-40 min.18) la ventaja visitante.
El Fuenlabrada recortó distancias en el último minuto e incluso pudo haberse ido a los vestuarios por delante si Fitch no hubiese fallado su único triple hasta el momento, dejando el marcador 42-43 al descanso.
Un parcial de 11-2 tras el paso por los vestuarios hizo saltar las alarmas en el banquillo visitante, obligando a Moncho Fernández a solicitar un tiempo muerto. Una falta antideportiva de Delininkaitis unida a la superioridad de Batista en la pintura, secundado por el ex murcianista Thomas y Fitch aniquilaron al Murcia tras la reanudación.
No hubo reacción tras el tiempo muerto y el Fuenlabrada se marchó de quince (63-48) al ecuador del descanso. Los fantasmas del primer partido ante el Caja Laboral aparecieron y daba la sensación que el Murcia en una pájara que duró siete minutos había tirado por la borda el esfuerzo realizado hasta entonces. Con tal panorama, Marco volvió a la cancha pero, lejos de aportar la frescura que aportó en el segundo cuarto, el Fuenlabrada amplió su renta a dieciocho puntos (75-57) al término del tercer cuarto.
Con un Murcia desdibujado, el Ayuda en Acción Fuenlabrada se divirtió en el último cuarto. Los visitantes, previsibles en ataque y sin intensidad defensiva, permitieron a los madrileños conseguir una máxima renta de veinticinco puntos (86-61 min.33). No obstante la relajación del Fuenlabrada, por saberse ganador del partido, propició que el Murcia redujese su desventaja. El encuentro finalizó con un triple sobre la bocina de Marco, que estableció el definitivo 93-77, lo que supone un pésimo inicio de campeonato de los murcianistas.