ÁNGELA MORENO
El Real Murcia está, de nuevo, en una situación crítica, ya que los malos resultados complican la crisis económica que vive la entidad y, por tanto, el futuro y la viabilidad del club murcianista, inmerso en una Ley Concursal. De hecho, el Convenio Anticipado, en el que aún se sigue trabajando, implica, además de un acuerdo a cinco años con los acreedores, el ascenso y la consolidación en Primera División.
De todo esto fue de lo que se habló ayer en la reunión que tuvieron Jesús Samper, dueño y vicepresidente económico del Real Murcia, con el técnico José Miguel Campos y los capitanes del equipo (Mejía, Ochoa y Bruno). El máximo responsable de la entidad transmitió su nerviosismo a los jugadores por la falta de resultados en este inicio liguero, donde el equipo no sabe lo que es ganar, acumulando seis empates consecutivos y una derrota.
Aunque públicamente el empresario madrileño se ha mostrado satisfecho por el juego del equipo y ha dado toda su confianza al entrenador y a los jugadores, lo cierto es que Jesús Samper considera que la victoria ya es una obligación. De ahí, el toque de atención al entrenador y a los capitanes en la comida celebrada ayer en el Restaurante Monteagudo de la capital murciana.
El dueño de la entidad, que también estaba acompañado por Santiago del Río, consejero delegado del club, y José Antonio García Franco, director deportivo, transmitió que la viabilidad económica pasa por que lleguen los buenos resultados, especialmente después de que los dos fracasos deportivos, con descenso incluido, hayan implicado una importante pérdida en número de abonados, patrocinadores e ingresos tan jugosos como los televisivos.
Por ello, y después de la convulsa temporada pasada, Jesús Samper no puede permitirse, independientemente de lo que quiera transmitir a los medios, otro fracaso más. Para evitarlo, ya que los resultados obtenidos por el equipo en las primeras jornadas no dan buenos presagios, el presidente no dudó en desplazarse a Murcia y transmitir directamente a los responsables de la plantilla lo que piensa realmente.
Entre esos pensamientos se encuentra la obligación del equipo de estar en los puestos altos de cabeza, tanto por historia como por presupuesto, lo que no quita para, que de momento, el dueño del club evite hablar de cambios en el banquillo y afirme estar satisfecho con el juego del equipo.
Una reunión que llega un día después de que Jesús Samper, de cara a la galería, reculase al indicar que en pretemporada nadie habló de ascenso. Marcha atrás que ya había iniciado una semana antes su consejero delegado, Santiago del Río. El último en unirse a esa afirmación fue José Ángel Serantes, presidente de la entidad, quien en declaraciones a Onda Regional llegó a asegurar que el Real Murcia se encuentra en un proyecto a tres años y que, por tanto, no sería un fracaso no estar en los puestos de cabeza esta temporada.