D. S. / C. A.
La Comunidad de Valencia ha reaccionado tarde a la proposición del equipo Campos Meta de establecerse definitivamente en la Comunidad Autónoma de Valencia. Mientras que la implicación de Murcia en el proyecto se ha llevado al más alto nivel, en Valencia la bendición política, desde Presidencia del Consell, llegó tarde. Fuentes cercanas a la escudería aseguran que tanto Adrián Campos como el Ayuntamiento de Alzira han hecho "todo lo que han podido" para que la factoría se quedara en la Ribera.
Lejos de la toma de decisiones
Otras fuentes aseguran que a Adrián Campos le ha faltado estar más cerca de la toma de decisiones políticas. El alcireño quedó apartado del grupo más cercano al presidente Camps que ha participado en la gestión de las dos pruebas automovilísticas celebradas en Valencia, en la que sí ha tenido un papel principal otro alcireño, Jorge Martínez Aspar. Y por eso, la bendición política para avalar la sede de Alzira llegó tarde, apuntan.
Sin embargo, Campos no quiere que todos los posibles beneficios para su ciudad se evaporen y por ello quiere respetar los acuerdos que están en marcha con la Universidad Politécnica de Valencia y las escuelas de formación profesional para que una parte de los universitarios con los que han contactado sean contratados en el proyecto.
Las obras podrían demorarse unos dos años, por lo que el Campos Meta Team aún tendrá su emplazamiento oficial en la Ribera el día de su debut en el próximo Mundial de Fórmula 1, previsto para el 14 de marzo de 2010 en Bahrein y también cuando el 27 de junio visite el circuito urbano de Valencia.