ÁNGELA MORENO
El Real Murcia de las últimas siete temporadas ha realizado fichajes de todos los colores, para todos los gustos, nacionales e internacionales, conocidos y desconocidos... pero, pese a los intentos y a la gran inversión económica, no ha sabido confeccionar un bloque que, además de ganar partidos y conseguir objetivos, conecte con la grada, haga disfrutar a la afición y deje de lado el continuo sufrimiento.
La tan recordada, por los aficionados granas, etapa de David Vidal queda ya lejana. Desde aquella temporada 2002-2003, en la que la grada disfrutó de un equipo que, pese a no contar con futbolistas mediáticos, realizó un buen juego, marcó goles, acabó líder de la Segunda División con siete puntos de ventaja e hizo recuperar la confianza a una afición cansada de tanto desencanto.
Pero la diversión y el buen planteamiento del Murcia sobre el terreno de juego fue un espejismo. A partir de ahí más de lo mismo, grandes presupuestos que acababan en rotundos fracasos. Siete temporadas han pasado desde el gran éxito de David Vidal, que devolvió al Murcia a Primera catorce años después, y ni con casi un centenar de fichajes ha conseguido el Real Murcia hacer disfrutar a la afición.
En las últimas siete temporadas, el conjunto murcianista, embarcado en distintos proyectos pero con un mismo capitán al frente, Jesús Samper, ha realizado 98 incorporaciones, fichajes que de poco o nada han servido, ya que sólo en la temporada 2006-2007, con Lucas Alcaraz al frente, diecisiete incorporaciones y con un presupuesto cercano a los 20 millones de euros (prima incluida), se consiguió el objetivo del ascenso, aunque cada partido era un constante sufrimiento, con un juego rácano, victorias por la mínima y de mucho padecer.
Con un equipazo formado por jugadores de calidad como Antoñito, Aranda, Jofre, Pedro León, Notario, Peña..., el Real Murcia sólo pudo ser tercero, por detrás del Real Valladolid, que hizo una temporada histórica, y del Almería. Ambos equipos, con menos presupuesto que los granas, siguen jugando en la máxima categoría.
Tampoco faltaron fichajes en las dos últimas temporadas del equipo en Primera, refuerzos que llegaron para consolidar al club en la máxima categoría y que acabaron llevando al equipo al descenso con muchas jornadas de antelación. En la 2003-2004, el Real Murcia contrató a 17 jugadores, entre ellos Bonano, Esnaider, Roteta, Carreras, Luis García...; mientras que en la 2007-2008, con un presupuesto cercano a 30 millones de euros, llegaron a la plantilla 14 refuerzos, sólo hay que recordar los casos de Pablo García, Curro Torres, Regueiro, Baiano...
Javier Clemente intentó el retorno rápido a la máxima categoría. Para ello, el técnico de Barakaldo y la secretaría técnica renovaron completamente el equipo, algo que ya se ha convertido en una constante, y trajeron a 13 nuevos futbolistas para afrontar una campaña 2008-2009 en la que sólo una buena racha de cinco victorias consecutivas, ya con Campos en el banquillo, evitó males mayores.
Catorce jugadores han sido los últimos en llegar para esta nueva temporada, aunque el mal inicio no despeja las dudas de los errores cometidos en el pasado.