I. H. P.
La impaciencia comienza a reinar entre los aficionados del CB Murcia que, lejos de ver crecer un nuevo y firme proyecto a la sombra de José Ramón Carabante, asisten impertérritos al dilatado juego de despachos en el que se ve inmerso el futuro de la entidad murcianista. Así lo manifiestan en los foros de la ACB.
Y es que, a falta de unas dos semanas para que comience la pretemporada, cuando gran parte de los equipos de la máxima categoría del baloncesto español tienen más que confeccionadas sus plantillas, aún no se ha llevado a cabo el traspaso de poderes del CB Murcia; es decir, Pedro García Meroño -Polaris World- continúa siendo propietario del club a falta de cerrar la transferencia de acciones a favor de Carabante.
Así las cosas, cuando se preveía, según la Comunidad Autónoma, el Ayuntamiento de Murcia y el empresario madrileño, tener finiquitada dicha operación para finales de la semana pasada, los seguidores del conjunto murciano tendrán que volver a esperar a mañana para conocer los designios de los agentes implicados en la transferencia de poderes.
Carabante, en declaraciones realizadas a este diario, apuntó que "la transferencia de acciones está realizada. Está todo hecho, los documentos están listos para llevarlos al banco; como dije, con Pedro -García Meroño- he solucionado todo en diez minutos".
"Ahora falta la firma de la Comunidad Autónoma y el Ayuntamiento, una vez que ellos firmen el convenio podremos echar a andar", señaló el empresario, para terminar subrayando: "El lunes -mañana para el lector- se firmará el convenio y espero que quede todo resuelto".
Paulo Prestes, primer objetivo
Pese a que no se conoce si Hussein continuará como entrenador, comienzan a sonar nombres de jugadores, todos ellos ligados a la figura de Arturo Ortega, uno de los representantes más importantes del panorama baloncestístico, que asesorará a Carabente en lo referente a fichajes.
Tanto es así que Ortega ha comenzado a mover ficha a favor del CB Murcia, en concreto, el objetivo es Paulo Prestes, pívot brasileño -de 2,10 metros y 21 años- al que representa, y al que el Unicaja de Málaga le ha abierto la puerta de salida, tras una brillante temporada en la LEB Oro.
José Ramón Carabante no desmintió ayer el interés del club por este jugador y sí apostilló que "suena para el equipo".