I. H. P.
La viabilidad a corto plazo del CB Murcia continúa sin resolverse. Así lo apuntó ayer José Ramón Carabante, tras las conversaciones mantenidas con el consejero de Cultura y Turismo Pedro Alberto Cruz y el director General de Deportes José Peñalver, en una reunión que se llevó a cabo al margen de las otros agentes implicados en el proceso de compra venta de la entidad murcianista (Ayuntamiento y Juan Valverde), que cuenta con una deuda que supera el millón de euros.
Y es que, según manifestó el empresario en declaraciones a este diario, no se ha llegado a una solución definitiva aunque espera que entre mañana y el lunes se consiga llegar a un buen acuerdo para todas las parte. "Habrá una reunión definitiva. Lo primero que he pedido es que estemos representadas todas las partes: Comunidad, Ayuntamiento y nosotros". "No puede ser que cada uno vayamos por un lado", dijo Carabante, para remarcar que todo se está "enredando" demasiado.
Y es que, el empresario quiso dejar claro que llegó de la mano de Juan Valverde con la condición de incorporar un "patrocinador que aportara unos trescientos mil euros" y, en el caso de necesitarlo, incluso él estaría dispuesto aportar idéntica cantidad, pero nunca asumiendo la deuda de un club que hasta la fecha es propiedad de Pedro García Meroño.
"No queremos un club con deuda, eso es lo que acordamos desde el principio. Nosotros estamos dispuestos a hacernos cargo de la fianza de ACB (un millón doscientos mil euros) y lo que supone hacerse cargo de un club", remarcó.
Asimismo, reconociéndose optimista, Carabante cree que para que las negociaciones lleguen a buen puerto es importante que exista "un proyecto empresarial a medio y largo plazo en el que esté involucrado todo el mundo, incluso la ciudadanía". Es más, reconoce que ya "está perfilado" dicho proyecto, incluso, dadas las fechas, hay nombres en mente, aunque no hay nada cerrado con nadie "porque aún no estamos en el proyecto".