Aunque no fue ni mucho menos uno de los temas principales que se abordó en la comida que llevaron ayer a cabo Jesús Samper, José María Movilla y Santiago del Río, consejero delegado del Murcia, lo cierto es que Movilla mantiene una demanda contra la entidad murcianista por los seis meses que estuvo apartado de la primera plantilla bajo las órdenes de Javier Clemente y que le acarreó una enfermedad por ansiedad que lo tuvo dos meses de baja. En principio la demanda que primero perdió y después volvió a recurrir contra el Murcia va a seguir su curso normal, aunque después de alcanzar un acuerdo se esperaba que se pudieran limar asperezas entre ambas partes. El juicio por el que Movilla solicitaba la rescisión de su contrato y una cifra cercana a los tres millones como indemnización se celebró el miércoles 11 de febrero, y en principio el Fiscal vio indicios de acoso laboral. No obstante, el 13 de marzo se hizo pública la sentencia en la que el juez daba la razón al Murcia y desestimaba la demanda del futbolista madrileño. El abogado de Movilla, José Luis Fraile, comentó en su día que, según su opinión, la sentencia "no se ajustaba a derecho" y decidieron recurrir la misma. Lo normal sería que ahora se retirara el recurso y que todo transcurriera con normalidad.