RICARDO CABOT. DIARIO MALLORCA. La separación de Sebastiá y Aina María, padres de Rafel Nadal, dejó de ser ayer un secreto a voces. A su profundo bache de juego como consecuencia de las lesiones en sus rodillas, se suma la ruptura matrimonial de sus progenitores, de la que ayer se hizo eco la prensa internacional. El rotativo británico The Times reflejó ayer que el cansancio mental del tenista mallorquín se debe, fundamentalmente, a la separación de sus padres, producida después del pasado verano.
Prácticamente desde el triunfo de Nadal en Wimbledon, en julio, no se ha vuelto a ver juntos a sus padres. El tenista de Manacor, que ha intentado que la separación no traspasara lo que es estrictamente la esfera privada, ha unido a su problema con las lesiones en las rodillas una situación personal harto complicada, difícil de llevar, sobre todo por pertenecer a una familia que, desde siempre, ha formado una piña.
En el último Trofeo Conde de Godó, que Nadal se adjudicó por quinta vez consecutiva, se pudo ver a la madre, pero no al padre. Aina María aprovechó su estancia en Barcelona para promocionar la fundación Rafa Nadal. La madre ya no acudió a Melbourne y la única imagen de ella junto a su hijo es en el aeropuerto de Son Sant Joan, cuando se fundió en un abrazo con Rafel a su regreso.
Antes, Sebastiá tampoco estuvo en Oviedo en uno de los momentos más emotivos en la carrera de su hijo, la concesión del Premio Príncipe de Asturias del Deporte. Sí estuvieron su madre, sus tíos y abuelos, que no quisieron perderse la entrega del galardón por parte del Príncipe Felipe. Fue la más clara muestra de que la separación era un hecho.
La crónica del especialista en tenis del diario británico, Neil Harman, afirma que Nadal está 'tocado' por la separación de sus padres. "Durante muchas semanas ha habido rumores de que no todo era perfecto en el hogar de los Nadal, de que sus padres, Sebastiá y Aina María, se habían separado", escribe el prestigioso diario británico. "Ayer descubrimos que así era, que Nadal había estado jugando en esa confusión durante los últimos meses. Está tocado y cualquier persona justa tiene que estar tocado por él", asegura Harman.