El 0-0 del partido inaugural de la Copa de las Confederaciones ha dejado a la selección anfitriona, Sudáfrica, en una situación incómoda, bajo la que sienten la presión de una afición algo disgustada y que les obliga a ganar hoy a Nueva Zelanda (20.30 horas) para acercarse a semifinales. Un nuevo pinchazo ante la más que modesta Nueva Zelanda tendría unos efectos ahora mismo difíciles de prever. Y es que su seleccionador, Santana, está en el centro de las críticas porque se le considera un tanto conservador, así que su equipo está necesitado de ganar y agradar en el Royal Bafokeng Stadium de Rustenburgo.
Para Nueva Zelanda el campeonato empieza hoy y por ello quiere sacar tajada a esa presión que hay sobre Sudáfrica y dar la gran sorpresa.