ERNESTO FERNÁNDEZ
La plantilla y los desplazamientos serán los apartados que más recortes económicos sufran con vistas a la próxima temporada, teniendo en cuenta que los directivos del Murcia tienen la firme intención de reducir el presupuesto actual (22 millones de euros) en un cincuenta por ciento. La idea es que el montante económico para el nuevo proyecto se quede entre los ocho y los diez millones de euros si todo sale según lo previsto. El mantenimiento de Nueva Condomina también se verá reducido en la media de lo posible. Salvo en el cuidado del césped, algo imprescindible para el desarrollo normal de la competición, otros servicios como limpieza, cátering ( la empresa que realiza estas tareas figura en la lista de acreedores del Murcia con una deuda de 126.000 euros) y seguridad se verán, de forma inevitable, reducidos.
Para esta temporada, el Murcia ha manejado un presupuesto de 22 millones, 14 destinados a pagar a los jugadores del primer equipo y 8 millones para amortizar algunos fichajes de Primera. El año pasado en Primera, el mantenimiento de la plantilla ascendía a 17 millones, y el primer año de Lucas Alcaraz en el banquillo, 10,5 millones de euros.
Si Jesús Samper, máximo accionista del club, consigue su convenio anticipado para evitar seguir inmerso en el concurso de acreedores, el acuerdo que presentaron a la jueza era el de devolver de deuda (unos 30 millones de euros) en los próximos cinco años. El primer año habría que devolver un 10%, el segundo un 15% y así hasta el 30%. Por lo tanto, de los diez millones del próximo presupuesto, unos tres millones tendrán que ir destinados a los acreedores.
Otro apartado que también sufrirá las consecuencias de la crisis, aunque en menos medida, será el cuerpo técnico del club, que incluye a los técnicos y a la secretaría técnica. En principio, no habrá grandes novedades y simplemente se realizarán pequeños ajustes en algunas parcelas, teniendo en cuenta que el cuerpo técnico grana asciende a una veintena de personas. En definitiva, medidas para intentar que, aunque se parta de nuevo con el objetivo del ascenso, no haya que generar más deuda a las maltrechas arcas granas.