EFE
El norteamericano se cayó el pasado 23 de marzo en Antigüedad (Palencia) en el transcurso de la primera etapa de la ronda castellano-leonesa y tuvo que ser operado, por lo que estuvo muy en duda su presencia en el Giro.
Pero el ciclista texano, de 37 años, ha vuelto a dar muestras de su espectacular capacidad de recuperación y de su ambición por recobrar el protagonismo en la carretera.
En el Tour de Gila, una modesta prueba de Nuevo México, Armstrong no sólo ayudó a ganar a su compañero del Astana Levi Leipheimer, sino que consiguió su primer podio desde su recuperación al finalizar segundo de la general.
"Es una carrera dura. Estoy encantado haber corrido aquí", dijo el heptacampeón del Tour de Francia, quien aseguró que "es mejor empezar el Giro (el día 9) habiendo hecho esta prueba que ninguna".
El corredor del equipo Astana admitió que la fractura de clavícula "ha cambiado" sus aspiraciones para el Giro, pero también precisó que correrá sin presión y para él es algo importante en una prueba en la que siempre ha querido estar y en la que quiere "ayudar a Levi (Leipheimer) a ganar".