Doblaje

Actores 'en off'

Dedicarse al doblaje es una profesión que requiere no sólo tener una voz bonita, «sino saber usarla para no ser flor de un día», como explica Ana Serrano, profesora de la primera escuela de doblaje en Murcia

09.10.2016 | 13:10

Me dirijo a ti. Seas quien seas. No importa. Podrías ser abogado o trabajar en un lavadero de coches. Puede que seas el que prepara los mejores pasteles de carne de Murcia o el pintor más cotizado. El osteópata que calma los dolores de una famosa gimnasta o el joven que canta los números del bingo. Seas quien seas, estoy segura de que eres alguien que, si cierras los ojos, sabrías distinguir la voz de Robert de Niro de la de Morgan Freeman. Eres alguien que alguna vez en tu vida le has dicho a tu acompañante en el cine o en el sofá de casa esa frase de «mira, esa es Hermione», «es Gandalf», «es Jim Carrey», «es Schwarzenegger» o «es Stallone». Cuando en realidad a lo que te refieres es: mira, esa es la voz de Michelle Jenner, Pepe Mediavilla, Luis Posada, Constantino Romero o Ricardo Solans, respectivamente.

Todos ellos son actores de doblaje españoles. Cuando imitas a un actor famoso extranjero, imitas su voz. Imitas sus tonos, sus ritmos, su forma de impostar, de actuar, de sentir, de transmitir. Valoras cada hora de cada día de una semana de trabajo que se tarda en doblar una película. Le das importancia, sin saberlo, a la interpretación de ese personaje mediante su voz. La pregunta es ¿hubieras podido decir el nombre de esas personas que ponen voz a tus actores favoritos?

Todos hemos oído alguna vez frases como «el doblaje viene de Franco», «se pierde significado al traducir películas», «el cine español va en decadencia por el doblaje» y «es mejor la versión original». Pero ¿se sabe su verdadero origen? ¿Qué consecuencias tendría para la sociedad española y el ámbito audiovisual si no existiera doblaje? ¿Qué se esconde detrás del micrófono?

En su nacimiento el cine era mudo, los personajes se comunicaban con rótulos. Pero en 1901 todo cambió. En Barcelona apareció la figura del explicador. Era una persona elocuente, con capacidad de improvisación, convicción y que tenía el don de la palabra. Su misión era narrar las películas a los espectadores o al público analfabeto de aquella época. Se ubicaba al lado de la pantalla de cine señalando la escena mientras dramatizaba e interpretaba el diálogo. Esta figura pretendía divertir al público, intentando imitar incluso los efectos sonoros de una película. En esa época algunos de los explicadores fueron muy famosos, si pudiéramos viajar en el tiempo veríamos a Tomás Borrás o Román Arce haciendo esta actividad en diversas películas.

La primera película doblada fue una comedia, Los Competidores, en 1908, en Barcelona. Explicadores y actores se colocaron detrás de la pantalla y les pusieron voces a los personajes del film de la forma más sincronizada posible. El público quedaba maravillado. Entre júbilo y carcajadas la gente aplaudía. Lo que ahora se ve como algo gracioso, en aquel entonces fue el comienzo del doblaje en España. La figura de los explicadores no dejó de existir hasta 1910. La primera película doblada tal y como lo conocemos hoy en día fue en 1932, Entre la espada y la pared, con actores de doblaje españoles. Antiguamente los primeros doblajes españoles no se grababan en nuestro país, sino que se desplazaban hasta Francia, porque allí estaba la sede de Paramount. Fue en el año 33 cuando se abrió el primer estudio de doblaje en España: los Estudios Trilla- La Riva.

Ya tenemos la respuesta a una pregunta esencial: el doblaje no nació en el régimen de Franco, no es un 'invento' franquista, ya que se originó bajo la República. Todavía quedaban cuatro años para que su dictadura usara el doblaje para sus propios fines. En realidad, el sistema era bastante más complejo y, sobre todo, no tan deliberadamente propagandístico. En la inmensa mayoría de los casos primaba la intención de unos empresarios de crear un producto de entretenimiento, y sólo ocasionalmente la censura intervenía en el sector. Casi nunca era con la idea de 'introducir propaganda porque sí', sino fundamentalmente para silenciar cosas que podían atentar contra el rígido código moral de la época. Uno de los ejemplos más claros lo encontramos en la película Mogambo, en el doblaje en castellano Grace Kelly y Donald Sinden son hermanos, pero en la versión original es un matrimonio. Se produjo este cambio en el diálogo para esconder así el adulterio que sucedió en la película. Lo que no tuvieron en cuenta es que entonces la relación se había convertido en un incesto.

La película Casablanca es otro de los ejemplos de la censura de la época. Se ha llegado a doblar cuatro veces desde 1946, bien sea para pulir el doblaje como por la calidad sonora. La censura en el doblaje se abolió finalmente en 1978. Actualmente, no tenemos censura en este sector. Lo único que podemos encontrar es una pequeña manipulación del idioma para que pueda sincronizarse en los labios de los personajes sin perder el sentido del original; para ello, se recortan o se alargan frases. También se intentan usar expresiones españolas para que el público pueda entender el significado del idioma original, ya que si se tradujera literalmente no encontraríamos sentido alguno. Seguro que más de una vez te has preguntado que, siendo una película de otro país, como es que al escucharlo doblado se usan expresiones o se alude a elementos españoles. Ese es el motivo.

¿Doblaje o versión original? A la actriz de doblaje María Luisa Marciel le parece un debate estéril y bastante interesado. «Siempre estaré a favor de todo lo que sea facilitar el acceso a un producto cultural, me parezca de mayor o menor calidad artística o de consumo masivo». Indica que podríamos resaltar las traducciones en literatura o en otros productos audiovisuales, que al fin y al cabo son el mismo caso. Sin embargo, en estos ámbitos no hay debate. Tampoco debemos olvidar que el cine no solo es americano. ¿Qué público entiende todas las lenguas del mundo?

Emma Cifuentes, otra profesional del gremio de actores de doblaje, apoya el doblaje en España. Nos recuerda que somos humanos, con limitaciones. Al tener que leer el subtitulado pierdes detalles e imágenes de la película.

La actriz de doblaje murciana Ana Serrano encara esta polémica afirmando que «son cosas distintas, es como elegir entre ciencia y religión». Considera que para el que entienda a la perfección todos los matices del idioma original, es un privilegio poder visualizar las películas porque oímos y vemos al actor original. Pero si no dominas bien el idioma en cuestión, considera que el doblaje es el 50% del trabajo.

Para formarse en España en este sector no existe una carrera como tal. Los grandes profesionales del doblaje se han formado asistiendo a cursos de doblaje, interpretación y locución. También existen diferentes escuelas dedicadas exclusivamente a ello, con una formación más prolongada. Ana Serrano se formó en la escuela de interpretación y doblaje de Salvador Arias, al igual que el artista Félix Alcolea, actual profesor de doblaje en Murcia.

Para algunos, el obstáculo viene de la familia o el entorno. Un entorno que no cree que el doblaje pueda ser una forma de vida, ya que hay mucha demanda. Es un mundo que se conoce poco y abrirse camino es difícil, pero no imposible. Es el caso de Ana Serrano, la primera vez que su madre la escuchó doblada en la televisión de casa fue uno de sus momentos más emotivos. «Mi madre me oyó por primera vez en la serie Medium, que se emitía en abierto, en canal Cuatro. Estuve pendiente de cuándo iban a echar el primer capítulo en el que salía mi personaje, la mujer del fiscal Dévalos». Cuando su madre reconoció la voz de su hija, fue una lluvia de emociones, no terminaba de creérselo.

Julio Hernández admite, en relación a las dificultades del sector, que «la principal, durante muchos años, ha sido residir en Murcia, puesto que el grueso del mercado publicitario o del doblaje está muy centralizado en ciudades como Madrid o Barcelona». No todo son impedimentos. Hernández a día de hoy vive en Murcia, y gracias a Internet, puede trabajar como locutor en lo que le gusta. «Ahora, desde mi estudio, grabo para clientes de todo el mundo, de hecho, en Murcia casi no tengo clientes. Hace poco he trabajado con una productora de Bucarest para una gran marca internacional, con una de Austria, para una marca de quesos muy conocida, y con otra de Colombia, para uno de los principales bancos del país». Todo esto hace unos años atrás era ciencia ficción, hoy es una realidad. Además, también imparte clases de locución publicitaria tanto en Murcia como por Internet.

Oportunidades

Si se reside en Murcia y alguien se quiere dedicar al doblaje y a la locución debe tener en cuenta que las oportunidades son más escasas, y para formarse debe tener paciencia y disciplina. Julio Hernández, Félix Alcolea y Ana Serrano pueden ayudar a ello. Todos coinciden en que lo fundamental es que le apasione y no tirar la toalla.

Alcolea es actor de doblaje, pero también cantante y actor de teatro. Fue de los primeros docentes que comenzó a dar clases de interpretación y doblaje en la ciudad de Murcia. En su caso, imparte cursos y talleres intensivos cada pocos meses, por lo que siempre existe la oportunidad de acudir a sus clases. Aunque al principio la clase comienza apacible, conforme avanza, si pones el oído desde otra habitación fuera del estudio, escucharás risas, llantos, gemidos, gritos y toda clase de alaridos. Los alumnos no es que estén sufriendo, es que la energía y el ímpetu de Félix contagian a todos en pocos minutos.

Diez sillas, un atril, un micrófono y un take (unidad en la que se divide el texto de un guion siguiendo unas pautas) preparado para que los alumnos comiencen el ensayo. En octubre del pasado año se abrió la primera escuela de doblaje en Murcia. Ana Serrano es la actriz de doblaje que lo imparte. Las clases son para grupos reducidos. Es la forma más eficaz de llevarlo a cabo. La duración es indefinida; se puede estar en la escuela los meses que cada alumno quiera, adaptándose así a las características de cada uno.

La luz es tenue y los chicos se preparan su papel con lápiz en mano y atentos a la película y al guion que Serrano escoge cuidadosamente. A veces ensayan en voz alta todos juntos, otras necesitan más concentración y solo se oye el sonido original de la escena en cuestión. Durante los primeros días ella les explica las pausas que deben hacer en el texto y la forma de indicarlo en su folio cuando visualicen la película original. Estas pausas, traducidas visualmente, son los momentos en los que el actor original no habla.

Si nunca se ha hecho doblaje de forma profesional, el comienzo puede resultar costoso. Se debe sincronizar la voz con el movimiento de boca del original lo más fielmente posible. Para ello a veces es necesario hablar más rápido, más lento o expresar emociones mientras se dobla, por ejemplo. En cada video aparece una marca de tiempo, de esa forma guiará al alumno cuándo debe empezar o terminar de hablar. Es importante saber interpretar, meterte en el papel que te toca aunque no te guste o tu día no haya sido bueno. Lo primero en esta profesión es ser actor. Se puede ensayar cuantas veces necesites, sobre todo en las primeras clases. Ensayar frente al atril con el guión ayuda mucho, ya que no es lo mismo hacerlo ya mentalizado frente al micro que sentado.

Jesús, uno de los alumnos más destacados, da un brinco sonriendo y dispuesto a grabar cuanto antes. Con 23 años ya tiene claro que quiere ser una de esas voces. Es capaz de aprenderse diálogos enteros de películas y recitarlos en cualquier momento. Eso es un punto positivo, ya que para el doblaje tener buena memoria es una gran ventaja.

Lo que más les cuesta a estos chicos es interpretar emociones muy concretas, como llantos o risas. De vez en cuando Ana les hace practicar con textos al azar que deben leer a carcajadas o llorando, literalmente. Es recomendable leer mucho en casa en voz alta. Se mejora la dicción, la impostación, la velocidad o la vocalización. Si en algún momento a algún alumno se le resiste una frase mientras dobla, Serrano les aconseja que se pongan un lápiz en la boca y lean su frase en voz alta intentando hacerlo lo mejor posible. De esta manera, cuando se quita el lápiz la flexibilidad para vocalizar y pronunciar es mucho mayor.

Como en todo grupo, siempre hay alguien que destaca por su peculiar sentido del humor o sus chistes malos. Fernando, brasileño, pero residente en Murcia hace muchos años, es el encargado de este papel en la escuela. Será la voz que emita cualquier chiste que pueda surgir durante la clase.

A Fernando lo que más le cuesta es esconder su acento y los nervios a la hora de la verdad. Sin embargo, es capaz de doblar a un Homer Simpson como nadie en la escuela.

Y hablando de acentos, no hay que olvidar que en muchas películas se ponen acentos aunque se esté doblando en castellano. Este detalle no podía faltar en la escuela. La profesora, el día menos pensado, hace que sus alumnos graben un take con distintos acentos, tanto nacionales como mundiales. No es una tarea fácil y esos días nadie se libra de las risas.

La mayoría de alumnos de la escuela coinciden en que lo que más les gusta y lo que mejor se les da es doblar comedia o animación. Alguna, como Samara, son entusiastas de Disney. Cuando Ana Serrano les pone alguna película de este género ella se siente como pez en el agua. Quini, otra alumna que lleva poco tiempo en la escuela pero que le apasiona este mundo, confiesa que sintió muchos nervios en su primer doblaje. «Sabes que todos están muy atentos para ver qué aportas. El género de animación es precioso. Te deja mucho hueco para expandirte y ser histriónico interpretando».

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine