Don de gentes
Profesor de Historia del Arte de la UMU y poeta 

Pedro Alberto Cruz Sánchez: "La España de hoy es insoportable"

Está ultimando un ensayo sobre Duchamp y confiesa su pasión por la cultura judía: "La filosofía está hecha por judíos fundamentalmente"

02.09.2016 | 04:10
Pedro Alberto Cruz Sánchez

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  • Un color: Azul.
  • Música: Pop de los ochenta.
  • Película: El espejo, de Andréi Tarkovski.
  • Comida: Macarrones como los hace mi madre.
  • Libro: Nada grave de Ángel González.
  • Un deseo: Salud para mí y para los míos.
  • Chiste: – ¿Sabes?... tengo un gato que dice ¡Miau! – Pues yo tengo un bote... que dice melocotón en almíbar.

Murcia, 1972. En estos últimos tiempos le ha cambiado el semblante a quien fuese consejero de Cultura, Turismo y Deportes de la Región de Murcia. Admirado y criticado a partes iguales, con el SOS consiguió poner a Murcia en el mapa de los festivales de música a nivel nacional.

­­­Atrás quedaron los años de su paso por la política. Pedro Alberto Cruz, ex consejero de Cultura, Turismo y Deportes del Gobierno de la Región de Murcia, se dedica ahora en cuerpo y alma a su profesión de profesor de Historia del Arte de la Universidad de Murcia y a su gran pasión, la poesía. «Soy profesor y escritor, todo lo demás son cosas circunstanciales que van y vienen».

Pedro, te noto mucho más relajado que en tu etapa política.
Estoy mucho más tranquilo. Muchísimo más relajado. Tuve una vida bastante estresante pero ahora los líos y los trabajos me los busco yo, no me los impone nadie. Lo más maravilloso de la vida es poder gestionar tu propio tiempo.

¿Volverías a repetir un compromiso político?
Lo tengo muy claro. Dejar la política supuso un punto de no retorno. Bajo ningún concepto volvería. Ya di todo lo que tenía que dar a la sociedad. Lo hice por un compromiso personal por una persona. Me olvidé de mí mismo. Ahora mi prioridad es cuidar de mí y de los que me rodean.

¿En qué ocupas tu tiempo hoy?
Básicamente en la Universidad, con mis clases. También estoy escribiendo mucho, preparando un nuevo poemario para final de año y acabando un ensayo sobre el artista más influyente e importante de toda la historia, que es Marcel Duchamp. Estoy recuperando la normalidad en mi campo de pensamiento.

¿Desde cuándo te interesa Duchamp?
Mi interés por él comenzó en el Louvre, comencé a investigarle y a leerle. Hice cuatro viajes a Filadelfia y ahora es para mí como una religión laica, es una pasión. Exceptuando a familiares y personas cercanas, de todos los que han muerto en el mundo es la persona a la que más echo de menos. Debo tener la mejor biblioteca sobre su obra de toda España.

Qué opinas de los nuevos tiempos políticos?
Nunca es buen tiempo para los políticos. La sociedad te somete a un proceso cruel de destrucción de tu imagen. Hoy son tiempos de revancha, de confrontación. Estamos muy lejos de la madurez democrática. España políticamente ha involucionado. Nuestro país y el resto del planeta han elegido un camino imparable hacia el abismo y la violencia. Soy pesimista.

¿La poesía puede ayudar?
Sinceramente no. Nadie lee poesía. Ayuda a quienes la escriben y a tres o cuatro frikis que la leen. Un libro es un instrumento inútil y eso es lo más interesante. Me gustan las cosas inútiles. Bienaventurados los que hacen cosas inútiles porque de ellos será el reino de los cielos o del escarnio público.

La música es tu otra gran pasión.
Si, la utilizo no como ámbito de trabajo intelectual sino como placer y evasión. Soy ochentero, me apasiona la música de la movida porque representa la España que nunca se tuvo que ir. Yo que nunca he sido nostálgico; tengo que serlo porque la España de hoy es insoportable. Moriremos aplastados por la mediocridad actual.

De puño y letra: "Ojalá algún día no desee nada y pueda sentir bienestar en el lugar y momento en el que estoy. Sólo quiero un ´ahora´ que me salve".


Grafoanálisis de Pablo Alzuagaray. Posiblemente Pedro se considere a sí?mismo como una persona muy fluida y bien predispuesta a dejarse moldear por el ambiente y las circunstancias, lo cual es un claro signo de adaptabilidad, aun cuando esta actitud en ocasiones ´choque´ con su sentir más íntimo. Socialmente bien predispuesto y hábil a la hora de lograr la adhesión ajena, suele experimentar una actitud conciliadora que gusta de aunar pareceres y esfuerzos, siempre dispuesto a reconciliarse e incluso intervenir si es necesario para reconciliar a otras personas entre sí. http://www.consultoresgrafologos.com

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